El segmento de SUV híbridos compactos vive su revolución en Argentina con el desembarco de los modelos chinos, y el Toyota Yaris Cross —emblema tradicional del segmento— enfrenta su prueba más dura contra el BYD Atto2. En un análisis exhaustivo, este medio comparó ambas unidades en rendimiento urbano, consumo mixto y tecnología, con resultados que sorprenderán a los puristas de las marcas consolidadas. El Yaris Cross apuesta a su reputación de «blindado» (92% de componentes nacionales) y un sistema híbrido probado que ofrece 27 km/l en ciclo combinado. Sin embargo, el Atto2 contraataca con autonomía eléctrica pura (110 km) y una pantalla táctil rotatoria 15.6″ que eclipsa los 8″ del Toyota. En seguridad, ambos incluyen ADAS, pero el BYD suma reconocimiento de señales por cámara —ausente en el modelo japonés— por un precio final solo 7% superior ($38.990.000 vs $36.450.000). «Los chinos llegaron para romper el mito de que lo barato es malo», opina el ingeniero automotriz Raúl Dimotta, tras evaluar ambos vehículos. Nuestra prueba en ruta demostró que el Atto2 recupera mejor energía en descensos (su freno regenerativo ajusta 5 niveles), mientras el Yaris Cross gana en reventa (85% de valor residual a 3 años vs 68%). La batalla técnica refleja un cambio de paradigma: 7 de cada 10 consultados en concesionarios priorizan tecnología sobre historial de marca al elegir su próximo SUV.
