Un informe interno de la textil TN&Platex —controlada por la familia Karagozian— revela el impacto devastador de los 900 despidos ejecutados en enero pasado. Según el documento al que accedió este medio, el 78% de los afectados permanece desempleado, mientras que solo el 12% consiguió trabajos informales sin cobertura médica. Los datos exponen la crudeza del mercado laboral argentino, donde las industrias tradicionales enfrentan su peor crisis en décadas. El estudio detalla que el 63% de los ex empleados tuvo que recurrir a changas temporales, con ingresos que no superan el 40% de su salario anterior. Peor aún: el 41% admitió haber retirado hijos del sistema educativo privado por imposibilidad de pago. «Cuando nos llamaron uno por uno a la oficina, nos preguntaron si ‘teníamos algún plan B’. Hoy entendemos por qué», relata Marta G., ex operaria con 15 años de antigüedad, mientras muestra recibos de sueldo con descuentos por alimentos entregados en el comedor comunitario de su barrio. Expertos en derecho laboral consultados por este medio advierten que el caso TN&Platex no es aislado: en el primer trimestre de 2024, el sector textil registró un incremento del 220% en suspensiones y despidos respecto a igual período de 2023. La empresa, por su parte, alega «fuerza mayor» por la caída del 35% en las ventas y la competencia con importaciones asiáticas.
