Los analistas financieros no disimulan su entusiasmo: Argentina podría enfrentar uno de los mayores ingresos de divisas de la última década. Tras la mejora en la calificación de riesgo de la deuda en dólares, los capitales extranjeros están redescubriendo el potencial de Vaca Muerta, el sector agroexportador y la minería. Según estimaciones privadas, solo en el primer trimestre se habrían comprometido inversiones por más de USD 3.500 millones en estos sectores. El fenómeno no es casual. La combinación de precios internacionales favorables para las commodities, junto con reformas regulatorias que agilizan las exportaciones, está generando un círculo virtuoso. En Neuquén, las terminales petroleras reportan un aumento del 22% en la actividad respecto a 2023, mientras que en la pampa húmeda las liquidaciones agrícolas batieron récords históricos en marzo. Economistas consultados advierten, sin embargo, que este ‘tsunami de dólares’ debe gestionarse con prudencia. ‘El desafío ahora es evitar que estos ingresos se diluyan en importaciones suntuarias o fuga de capitales’, señaló el director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal. Mientras tanto, el Banco Central ya prepara mecanismos para esterilizar parte de este influjo y evitar presiones inflacionarias.

