El Gobierno nacional avanza con un proyecto clave dentro de la reforma de la Ley de Inocencia Fiscal, que busca facilitar la compra de inmuebles en efectivo sin topes y con plazos más flexibles. Esta iniciativa, según fuentes oficiales, tiene como objetivo principal brindar mayor seguridad jurídica a los contribuyentes, incentivando así la incorporación de ahorros informales al circuito económico formal. La medida, que ya está en etapa de anteproyecto, permitiría a los ciudadanos adquirir propiedades utilizando efectivo sin ser sometidos a investigaciones fiscales, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos establecidos en la normativa. Este cambio se enmarca en una estrategia más amplia del Ejecutivo para dinamizar el mercado inmobiliario y atraer inversiones. Sin embargo, la propuesta ha generado debates entre especialistas, quienes advierten sobre posibles riesgos de lavado de dinero y evasión fiscal. A pesar de las críticas, el Gobierno insiste en que el proyecto está diseñado para proteger a los contribuyentes de buena fe y reactivar un sector clave de la economía.


