La expectativa por el regreso de la Selección Argentina tras la final frente a España en el Mundial paraliza al país. Con el plantel listo para emprender el retorno a Buenos Aires, la atención pública no solo está puesta en los festejos, sino también en las decisiones administrativas que pueda tomar el Gobierno nacional. En las últimas horas, los rumores sobre una medida oficial para permitir que los hinchas acompañen la llegada de los jugadores crecieron en las redes sociales.

Frente a este escenario de fervor popular, en la Casa Rosada se analizan herramientas legales para atenuar el impacto de la jornada laboral de mañana y permitir una movilización masiva y ordenada. Decretar un descanso no es un proceso lineal y cada variante implica consecuencias muy distintas para los trabajadores de los diferentes sectores. La gran duda entre empleados, comerciantes y estudiantes es cuál será la figura jurídica elegida si el Ejecutivo decide intervenir.

La opción de máxima y que genera mayor impacto económico es el feriado nacional. Esta medida tiene aplicación obligatoria tanto para el sector público como para el privado. Si el Gobierno determina esta opción, rigen las pautas del descanso dominical: la mayoría de las actividades cierran y, en caso de que un empleador requiera que su personal trabaje, deberá abonar una remuneración doble por esa jornada.

Por el contrario, la figura del día no laborable plantea un escenario diferente para el sector privado, ya que el descanso es optativo para el empleador. Si una empresa decide abrir, el empleado está obligado a asistir a cumplir sus tareas y el pago de esa jornada es simple, sin ningún tipo de plus. Si el empleador decide cerrar, el día se abona igualmente como jornada normal. La única excepción obligatoria donde no se trabaja suele ser en bancos, seguros y dependencias públicas.

Finalmente, la alternativa más frecuente para el Estado en este tipo de situaciones es el asueto administrativo. Esta es una disposición dictada por el Poder Ejecutivo que posee un alcance limitado, ya que afecta principalmente al personal de la administración pública nacional. Los empleados estatales quedan eximidos de concurrir a sus puestos, pero no tiene vigencia obligatoria para el sector privado, comercios ni escuelas, los cuales continúan con su ritmo habitual.

Recién luego del partido, se espera que Javier Milei defina cómo será la jornada laboral de mañana para los argentinos. Desde el Gobierno saben que sea cuál sea el resultado la gente se volcará a las calles para recibir a la Scaloneta de Lionel Messi y agradecerle por la etapa más dorada de la historia albiceleste.

Hace cuatro años, tras la locura de Qatar millones de personas salieron a las calles y el micro de la Selección no pudo arribar donde tenía previsto para el agazajo final. Ahora la alternativa más fuerte es que el plantel se aloje en el predio de Ezeiza y que desde allí partan en helicópteros para saludar desde el mítico balcón de Casa Rosada, aunque esto terminará de definirlo el plantel unas horas después de finalizada la gran final.