En una entrevista que ya circula como material de estudio en los pasillos del poder, Guillermo Adorni dejó caer una serie de declaraciones que agitaron aún más las aguas de la crisis política. «Le presenté la renuncia al Presidente y él decidió que me quede», confesó el jefe de Gabinete en un momento de la conversación, revelando por primera vez la magnitud interna del terremoto causado por su caso. Pero sin duda la frase que generó mayor revuelo fue su contundente «Con Inocencia Fiscal no voy a blanquear ni un solo dólar», pronunciada con tono desafiante ante las cámaras. Esta declaración, interpretada por algunos como un guiño a ciertos sectores libertarios y por otros como una provocación innecesaria, desató inmediatamente reacciones encontradas en las redes sociales y en el arco político. Otras perlas del extenso reportaje incluyen un «no me arrepiento de haber protegido mis ahorros» y un polémico «los que me critican son los mismos que festejaron el corralito», esta última afirmación que varios opositores ya calificaron como «grotesca». Los especialistas destacan que, más allá del contenido específico, el tono general de Adorni refleja una estrategia de contraataque que podría polarizar aún más la situación.
