Los hechos sucedidos ayer en la vivienda ubicada en Arias y F.S.M. de Oro, movilizaron la opinión pública y con el correr de las horas, se fueron conociendo detalles de la investigación para determinar, qué fue lo que sucedió en la fatídica madrugada del miércoles.
La víctima de 41 años de edad se llamaba Graciela Funes, madre de 4 hijos y apodada como «chela», el masculino tenía 24 años (en una primera medida se había difundido que tenía 27), era efectivo policial y si bien es materia de investigación, Franco Mauricio Torres había tenido episodios que lo habrían llevado al apartamiento de la función.
Las primeras hipótesis hablaban de una discusión entre ambos tras la cual el femicida mató a su víctima y él se quitó la vida. Esa teoría fue confirmada por las autoridades, quienes además lograron contextualizar el hecho
«En principio, todo indica que hubo una fuerte discusión entre la mujer y el policía porque ella le recriminó la ilegal relación que mantenía con su hija de 13 años. Hubo pelea, el policía sacó su arma, abrió fuego, mató a la mujer y luego se suicidó», dijo a la agencia de noticias Télam una fuente judicial ligada al expediente.
El secretario de seguridad de General Madariaga, Roberto López, explicó al canal TN que el hecho tuvo una incidencia previa, ya que a las 23.30 de anoche en la central de monitoreo del municipio se recibieron llamados de vecinos denunciado que había “ruidos molestos” en la casa donde más tarde ocurrió el femicidio.
“Se constatan los ruidos molestos y el personal de patrulla se entrevista con la señora quien accede a bajar la música”, relató el funcionario. López explicó que en la casa “había un evento, una fiesta” y que allí Torres y la madre de la adolescente “empezaron a discutir”, por lo que “el resto de las personas se retiraron y quedaron ellos tres”.
Una fuente de la investigación reveló a Télam que durante esa discusión, la dueña de casa le recriminó a Torres la relación que tenía con su hija, le advirtió que lo iba a denunciar e incluso llegó a arrojarle una botella. El funcionario también reveló que en algún momento de la noche Torres le pidió a una persona que lo acompañe hasta la casa y que luego regresó a lo de la mujer, ya armado, y allí, cuando solo estaban en la casa la mujer, su hija y el policía, se desencadenó el femicidio y posterior suicidio.
Por la información recabada hasta el momento, el fiscal Walter Mércuri no encontró aún ninguna denuncia por violencia de género o de otro tipo de la víctima hacia el policía.
Lo mismo confirmó Roberto López, al asegurar que “no había denuncias cruzadas entre ellos”.
El fiscal Mércuri ordenó la realización de la autopsia, que se llevaba a cabo en el Hospital de Pinamar, para determinar fehacientemente cómo fue la mecánica del hecho y la cantidad de disparos.
En las primeras pericias y por testigos del lugar, se cuentan 5 disparos, 4 contra la mujer y 1 final que terminó con la vida del agresor.
