El titular de la UCR Nacional y gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, pidió días pasados, una PASO presidencial para disputarle la candidatura a Mauricio Macri.
El accionar de Cornejo despertó el enojo en los principales despachos de la Casa Rosada y la Gobernación bonaerense. Ya lo dijo en público el poderoso jefe de Gabinete de Nación, Marcos Peña: “A un presidente no se lo somete a una interna”. En la Provincia comparten ese criterio.
Desde el gobierno de María Eugenia Vidal miran atentos la Convención Nacional de la UCR a realizarse este 27 de mayo en Parque Norte. Por un lado, no ven con malos ojos que los boina blanca pidan “ampliar Cambiemos”, pero el punto innegociable y que despertaría máxima tensión es si la Convención Nacional de la UCR termina aprobando el pedido de las internas abiertas con Macri, algo contradictorio con lo sucedido la semana pasada en la convención provincial, donde el radicalismo reafirmó la pertenencia a Cambiemos.
Si ese es el panorama, desde el PRO ya tienen la respuesta contundente: “Si quieren una PASO, vamos a una PASO, pero para todos los cargos”. Esto, en el territorio provincial, se trasladaría a la fórmula por la Gobernación, con una suerte de “divorcio” entre Vidal y Daniel Salvador, que empujaría al radicalismo a presentar su propia formula, un esquema que se replicaría en las listas legislativas y en los municipios. En la actualidad los radicales gobiernan 37 municipios, tienen 11 diputados provinciales y 7 senadores.
En el 2015 Cambiemos tuvo PASO entre el PRO, la UCR, la Coalición Civica y el Partido Fe; hoy la idea del PRO es otra.
