De acuerdo con lo que pudo saber Ámbito, la Unidad Funcional de Instrucción N°2 de Ituzaingó montó un operativo frente a su domicilio de Parque Leloir y detallaron que no surgieron elementos que indiquen un motivo distinto al cuadro neurodegenerativo que afectaba al artista. «Nada indica o señala otra causa de muerte», detallaron.
Su salud había sido motivo de preocupación durante el último tiempo. En febrero de 2026 su entorno debió salir a desmentir versiones que hablaban de un supuesto ACV luego de una internación para realizar controles médicos. En ese momento, los estudios descartaron otras patologías graves y recibió el alta médica.
El propio Solari había hecho público su diagnóstico el 12 de marzo 2016. Durante un show en Tandil, decidió hablarle directamente al público: «Anda circulando en internet una versión de que estoy enfermo y es verdad; Mr. Parkinson me anda pisando los talones. Pero bueno, digo, ¡aquí estoy! Hace rato que eso pasa. No me van a bajar del escenario así nomás».
Un año antes, ya había adelantado en una entrevista que atravesaba un problema de salud, aunque evitó dar detalles: “No es cáncer ni sida”, dijo en aquel momento en el programa de Mario Pergolini en Vorterix, intentando frenar especulaciones.
Con el paso del tiempo, el músico volvió sobre el tema en distintas ocasiones y fue más crudo en su descripción. En 2022, durante una entrevista a «Rock FM», señaló: “Por el camino se va notando la progresión, el éxito que va teniendo el profesor Parkinson con mi vida, pero tengo la posibilidad de hacer un tratamiento que me mantiene hace como siete años”.
«Estás todo el tiempo contracturado. A mí no se me da por temblar, me agarra alguna contractura que quedo como de yeso. Es una de las problemáticas sociales, pero me da por pensar lo que pasa con un tipo que tiene la misma enfermedad que yo y que no tiene kinesiólogo ni pileta de agua tibia para hacer sus gimnasias de elongación. Debe ser un sufrimiento mayor», detalló.
Y añadió: «Los amigos me dicen que estoy bien y sinceramente me siento bien. Me abstraigo mucho con el trabajo. Es la manera de apartarme del dolor de esas contracturas. Es una enfermedad jodida, pero no me impide de momento en absoluto hacer lo que decidí hacer desde hace 50 años”.
Las frases del Indio Solari que reflejaban su opinión sobre la muerte
La muerte, en la obra del Indio Solari, nunca fue un tema apartado. Aparece una y otra vez en sus canciones, y en sus formas de pensar la vida, casi siempre cruzada por la ironía, la poesía y una forma muy personal de entender el presente como único tiempo posible.
En una de sus letras más citadas, “La moda no es vanguardia”, escribió: «La muerte, esa tonta, me vino a buscar ayer / Vestida de negro se vino a llevar mi piel / Con una falda floreada quizá le hubiera aceptado».
En “Es hora de levantarse querido”, aparece una mirada más vitalista: «A vivir que son dos días / (descolgalos del laurel)».
En “Encuentro con un ángel amateur”, el tono es más introspectivo: «Yo ya no puedo cumplir / hazañas que prometí / Solo marchar cantando».
En “La muerte y yo”, la reflexión se vuelve más existencial: «La muerte y yo… / y siempre Dios contra todos». Otra de sus frases más recordadas pertenece a “Ropa sucia»: «Vivir solo cuesta vida».
Pero además de sus letras, el artista también dejó definiciones en entrevistas que ayudan a completar su filosofía. En dialogo con Andy Kusnetzoff en «Perros de la Calle» expresó: «A la muerte no le tengo ningún miedo».
«La pienso en términos poéticos. Vivo de la misma manera que cuando tenía 20 años. En el presente. Y no se me ocurre pensar en eso (la muerte) y no se me ocurre saber como es nada. No sé cómo abarcar la muerte, es como una gloria que te excede«, describió.
En su participación en el ciclo «Caja Negra», dejó una de sus frases más difundidas: «Yo se lo que tengo que saber para estar vivo. Alguna vez dije que me gustaría que la muerte me encuentre vivo«.
Y en una de sus primeras apariciones televisivas, en 1985 en «Subterráneos de Buenos Aires (ATC)», ya había marcado una postura que lo acompañaría siempre: “La vida no se tiene que proteger entre algodones”.
En el final de «Recuerdos que mienten un poco», las memorias del Indio Solari en conversación con Marcelo Figueras (2019) escribe: «La vanidad dice que me gustaría ser recordado, pero hay una parte mía que cree que hay mucha más dignidad en el olvido».
Y sigue: «A la hora de irme, me gustaría hacerlo a la manera de Leonard Cohen: levantándome en mitad de una partida de póquer sin llamar la atención, dejando las cartas sobre la mesa, sin interrumpir el juego y con la confianza de que mis compañeros no darán vuelta los naipes para adivinar qué me traía entre manos. Me gusta por austera, esa idea: irse callado, sabiendo que llegó tu momento de perder y sin distraer al resto de los jugadores, que merecen seguir adelante (…)».
Qué decía el Indio Solari sobre la muerte en sus últimos meses
En una extensa entrevista con Andy Kusnetzoff en diciembre en el programa Perros de la Calle, el músico habló con una serenidad llamativa sobre la muerte. Lejos de mostrarse angustiado por el tema, aseguró que no le tenía miedo.
“No tengo ningún miedo”, afirmó cuando fue consultado sobre cómo se relacionaba con la idea de morir. Y agregó: “No pienso en el futuro, vivo de la misma manera que cuando tenía 20 años, en el presente. No sé cómo abarcar la muerte, es como una gloria que te excede”.
Durante la charla también se refirió a su convivencia con el Parkinson, enfermedad que hizo pública en 2016. “Es una enfermedad que te obliga a aprender a vivir de nuevo”, explicó. Luego describió algunas de las dificultades cotidianas que enfrentaba: “Cuando no tengo asistencia tardo 40 minutos en ponerme un suéter. El día que estás mal, estás mal”.
Sin embargo, evitó mostrarse derrotado por el diagnóstico. “La enfermedad no me deja hacer cosas, pero me da tiempo para hacer otras. Tengo suerte de que siempre hice lo que quise y funcionó”, señaló.
Fiel a su personalidad, Solari también rechazó cualquier mirada nostálgica sobre su propia historia. “No quiero respetar ninguna tradición, no quiero ser cultor de nada”, sostuvo, y remarcó que nunca le interesó quedar atrapado en el pasado. “A mí no me pasaron cosas más importantes que ser el Indio Solari.”
Sus palabras, pronunciadas cuando ya transitaba las consecuencias de la enfermedad, hoy adquieren una dimensión especial. El artista que marcó a generaciones enteras había elegido hablar de la muerte sin solemnidad.
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