La Justicia de Bolivia mantiene bajo prisión preventiva a Fernando Cerimedo, consultor argentino y exasesor de Javier Milei, por dos investigaciones que avanzan de manera paralela. Una está relacionada con el ataque sufrido por su expareja, Nadia Beller, y la otra con una pesquisa por supuesto enriquecimiento ilícito.

La primera medida cautelar fue dispuesta el 21 de agosto y tiene una duración de 180 días. El expediente se inició a partir del presunto intento de femicidio contra Beller, ocurrido el 17 de agosto.

Ocho días después, el 29 de agosto, la Justicia boliviana ordenó una segunda prisión preventiva, esta vez por un período de seis meses, dentro de la causa que investiga un supuesto enriquecimiento ilícito.

Beller permanece internada luego de haber sido víctima de un ataque armado en un hotel de Santa Cruz el 17 de agosto. Sus declaraciones posteriores al episodio generaron repercusiones tanto en Bolivia como en Argentina.

La investigación boliviana sostiene como hipótesis que Cerimedo habría encargado el ataque armado pocas horas antes de ser detenido por las autoridades policiales. Esa línea forma parte del expediente que derivó en la primera orden de prisión preventiva contra el consultor.

Al mismo tiempo, Beller aportó declaraciones que tuvieron impacto en una investigación vinculada con la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) en Argentina. La Justicia argentina analiza un pedido para que pueda prestar declaración testimonial por videoconferencia en ese expediente.

En sus declaraciones desde el hospital, Beller también hizo referencia a Natalia Basil, esposa de Cerimedo. Basil se desempeñó durante 2024 como Directora Nacional de Apoyos y Asignaciones Económicas de ANDIS.

Su nombre había aparecido en investigaciones relacionadas con la filtración de audios atribuidos a Diego Spagnuolo, en el marco de denuncias por presuntas irregularidades dentro del organismo. Según Beller, Basil habría sido quien filtró esos registros. La mujer sostuvo:

«Él me contó que ellos sí filtraron los audios. Yo le dije que ella era una corrupta, y él me dijo que ella (por Natalia Basil) no era corrupta porque fue ella quien filtró los audios para parar la corrupción de Milei y su hermana».

Los dichos de Beller no solo fueron considerados en relación con la investigación argentina. También tuvieron consecuencias sobre el escenario judicial que enfrenta Cerimedo en Bolivia, debido a las referencias que realizó sobre sus presuntos vínculos y movimientos.

En las últimas horas, el consultor fue trasladado desde Palmasola, donde estaba alojado en Santa Cruz de la Sierra, hasta Chonchocoro, un penal de máxima seguridad ubicado en el municipio de Viacha, en el departamento de La Paz.

El operativo comenzó con un traslado en un vuelo comercial hasta el aeropuerto de El Alto. Desde allí, Cerimedo fue llevado por efectivos policiales hasta el establecimiento penitenciario, bajo un fuerte dispositivo de seguridad, de acuerdo con la información publicada por El Deber.

Durante su llegada al altiplano paceño, el consultor habló brevemente con el medio boliviano. En ese contacto se refirió al presidente Rodrigo Paz, con quien había trabajado durante las últimas elecciones.

«Que me perdone por no haberle hecho caso y meterme con esa loca», manifestó Cerimedo al hablar de Beller.

El exasesor de Milei también rechazó las acusaciones en su contra y defendió su inocencia. Sobre su expareja, afirmó que «va a tener que explicarle a la justicia las mentiras que está diciendo».

Antes de finalizar, dejó un mensaje dirigido a su familia. Ante una consulta sobre si quería transmitirles algo, respondió: «Mi esposa, que me perdone».

La situación procesal de Cerimedo queda así determinada por las dos medidas cautelares dictadas por la Justicia boliviana. La primera establece 180 días de prisión preventiva por la investigación vinculada con Beller, mientras que la segunda fija un período de seis meses en el expediente por supuesto enriquecimiento ilícito.

Mientras ambas causas continúan su trámite, Cerimedo permanecerá recluido en Chonchocoro. En paralelo, la investigación sobre el ataque a Beller seguirá avanzando y sus declaraciones también son consideradas por la Justicia argentina en el expediente relacionado con ANDIS.