El teléfono de Claudio Tapia sonó casi en la madrugada del sábado. Nicolás Russo, aliado del presidente de la AFA, echaba espuma. El mandamás de Lanús estaba caliente por la decisión de Germán Delfino, quien no llamó a Pablo Dóvalo desde el VAR para revisar la tarjeta amarilla de Leonel Flores, quien le pegó una durísima patada a Sasha Marcich que ameritaba la expulsión.

“Te prometo que lo paro”, le dijo Chiqui al histórico dirigente granate. También se comunicó con Federico Beligoy, a cargo de la Dirección Nacional de Arbitraje (DNA), y recibió la misma respuesta. Russo pareció quedar tranquilo cuando conoció las designaciones de la 8ª fecha del Torneo Clausura. Hasta que se enteró que el árbitro de Ramos Mejía se tomó un vuelo con destino a Riyadh para dirigir un partido de la liga de Arabia Saudita. Entonces, estalló. Y se generó un cimbronazo interno que empieza a resquebrajar a la conducción de Viamonte 1366 en un fin de semana que mostró referís “obedientes” y otros “rebeldes”.

“No sólo que no lo pararon sino que lo premian, lo mandan a Arabia a dirigir. Esto viene pasando varias veces. Lo manejé siempre en privado, pero claramente lo tengo que hacer público. Yo tengo que entrar al vestuario para hablar con los jugadores, que dejaron la vida, y deben pensar que a mí me toman por boludo. Yo vivo a cuatro cuadras de la cancha, camino las calles, y los hinchas me miran diciendo que no hacemos respetar al club», disparó Russo en radio La Red.

Le apuntó al jefe de los referís: “Beligoy cumplió un ciclo, son muchos años los que lleva a cargo de la dirección nacional, pero tiene que haber un cambio. Hay cosas que no van más. Hace poco en Copa Argentina, contra Instituto, nos toca Nazareno Arasa, que es un buen árbitro pero venía cargado con nosotros por otro partido… Pedimos jugar después del Mundial, no pudimos. Lo pusieron igual a Arasa y el arbitraje fue malo, Instituto nos ganó sobre la hora. En este torneo, llegó la tercera fecha, jugamos contra Instituto y nos volvió a dirigir Arasa, es innecesario».

Justamente Arasa fue uno de los tristemente célebres protagonistas de un fin de semana negro cuando fue convocado por Diego Ceballos para evaluar una inexistente falta de Thiago Aguirre sobre Cristian Paz previo a un gol lícito de Manuel Lanzini ante Riestra. El juez rosarino lo anuló y Guillermo Barros Schelotto, entrenador de Vélez, lo expuso en la conferencia de prensa. Esa misma noche, Arasa y Ceballos fueron parados. ¿Cuánto habrá tenido que ver el llamado de Russo?

El lunes hubo dos situaciones similares, pero esta vez no encontraron a los árbitros alineados. ¿Tuvieron miedo a seguir el camino de Arasa y Ceballos? En Florencio Varela, Juan Pablo Loustau fue llamado por Andrés Merlos para analizar un posible penal de Juan Cozzani sobre Juan Manuel Gutiérrez en Defensa y Justicia-Platense, y en Victoria ocurrió una situación similar con la advertencia de Fabricio Llobet a Facundo Tello por un agarroncito de Nahuel Banegas a Jhonatan Candia en Tigre-Barracas Central. Los dos jueces se mantuvieron en su postura inicial.

Casualmente, el referí mundialista viajó con Delfino a Medio Oriente, muy a pesar de que no cobró la infracción a favor del equipo de Tapia. Merlos fue designado para dirigir a Defensa y Justicia, pero en la cancha y contra Lanús. Llobet será nuevamente VAR en Platense-Riestra. Loustau dirigirá Ferro-Mitre de Santiago del Estero en la Primera Nacional.

En San Lorenzo también había bronca porque se favoreció a Instituto, ya que debió ser expulsado John Córdoba por un pisotón durísimo sobre Teo Rodríguez Pagano. El árbitro era Andrés Gariano y en el VAR estuvo Fernando Echenique, el mismo que ahora dirigirá al Ciclón contra Talleres.

“Hicieron los deberes”, le dijo Russo a Beligoy, que conoce la interna del arbitraje. Por eso a principios de año dijo que prefería evitar a toda costa jugar contra Boca, uno de los equipos favoritos de Tapia, no solo porque es hincha desde la cuna; también, porque el presidente de la AFA necesita que le vaya bien a Juan Román Riquelme por dos razones. Una, porque está enfrentado a River. La otra, porque sabe que la oposición del ex enganche se la tiene jurada, desde Mauricio Macri hasta Daniel Angelici. Tal vez desde esta óptica pueda entenderse los arbitrajes favorables al equipo azul y oro ante Platense, Racing y Lanús.

“Tapia volvió del Mundial de Qatar con una imagen muy positiva, pero en todas las canchas lo putean. ¿Por qué? Por los árbitros, no es por otra cosa. Esto se lo dije al Chiqui. Si no corregimos esto, estamos confundidos”, insistió Russo. No es el único dirigente que pide un cambio, sí uno de los pocos que lo hizo público.

Redactor de la sección Deportes, especializado en fútbol [email protected]

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