El Gobierno dio un volantazo en su proyecto de ley de sociedades. Las Organizaciones Autónomas Descentralizadas (DAO) ya no podrán funcionar de manera 100% automatizada, como pretendía originalmente el oficialismo.

El anuncio lo hizo Patricia Bullrich, jefa de la bancada oficialista en el Senado. Lo dijo durante una nueva jornada de debate en la Comisión de Legislación General de la Cámara alta.

«Estamos pensando desde el oficialismo y con algunos bloques más hacer mucho más pétrea la responsabilidad de las sociedades automatizadas, con responsables físicos», anunció Bullrich en respuesta a los cuestionamientos de varios expositores invitados.

El cambio es radical. Las sociedades automatizadas, controladas por inteligencia artificial o algoritmos, deberán tener ahora un responsable humano.

Una persona física o jurídica deberá hacerse cargo. El proyecto original de Federico Sturzenegger no contemplaba esta exigencia.

La modificación todavía está en discusión. Su redacción definitiva se conocerá más adelante.

Pero la intervención de Bullrich dejó en claro el rumbo. El oficialismo tomó nota de las resistencias y dudas que generaba la figura de las sociedades sin intervención humana alguna.

«Pensamos que va a dar más seguridad jurídica que el órgano de administración esté integrado al menos por una persona jurídica con idoneidad suficiente para el control de sistemas automatizados», abundó la senadora.

La idea es que haya control humano sobre las decisiones. Las sociedades podrán usar IA y algoritmos, pero con supervisión.

El texto impulsado por el ministro de Desregulación reconocía la existencia de las DAO. Estas entidades podrían funcionar de manera total o parcialmente autónoma mediante protocolos de gobernanza tecnológica y redes de registro distribuido.

La iniciativa admitía la posibilidad de que las sociedades utilizaran sistemas de inteligencia artificial o algoritmos para la ejecución de funciones operativas o la adopción de decisiones administrativas, sin especificar la necesidad de un responsable humano.

Ese modelo generó rechazo en varios sectores. Las dudas giraban en torno a la falta de responsables identificables ante eventuales problemas.

Ahora, esa posibilidad quedará completamente descartada. Será obligatorio contar con una persona física o jurídica que responda.

«Creemos que estas van a ser sociedades muy importantes, que van a generar nuevos negocios, nuevas posibilidades y lo que estamos haciendo es generarle un control concreto, físico, humano», explicó Bullrich.

La senadora completó su idea: «Que permita que esa responsabilidad no quede en la nada y pueda haber un desastre detrás de algunas de estas empresas automatizadas».

El debate continuará la semana próxima con una nueva ronda de expositores. Los diferentes bloques siguen sumando invitados para que expongan en la Comisión de Legislación General.

Su tratamiento en el recinto no será antes de la segunda semana de septiembre, por lo que el oficialismo deberá esperar para avanzar con esta iniciativa clave del ministro Sturzenegger.

El proyecto de ley de sociedades es uno de los textos estrella que el Gobierno impulsa en el Congreso. La modificación anunciada por Bullrich marca un cambio de estrategia importante para el oficialismo.