Un punto determinante fijado por la representación sindical y los directivos del sector privado se relaciona con el proceso gradual de regularización de los haberes. Para ordenar la estructura remunerativa, las partes acordaron el traspaso definitivo al sueldo básico de una suma no remunerativa acumulada que asciende a los $120.000.
La reestructuración paulatina del haber y los criterios para su liquidación en los recibos de sueldo se aplicarán respetando las siguientes pautas:
La incorporación de los $120.000 al básico se dividirá en seis cuotas mensuales, iguales y consecutivas de $20.000 cada una.
El cronograma de blanqueo comenzará a hacerse efectivo en diciembre de 2026 y concluirá en mayo de 2027.
Las empresas no podrán absorber ni compensar estas mejoras salariales con subas otorgadas previamente a nivel sectorial ni con bonos de fin de año.
Únicamente se tomarán en cuenta para compensación los adelantos que los empleadores hayan liquidado de manera unilateral a partir de abril de 2026.
En tanto concluya la homologación oficial, los montos deberán depositarse provisoriamente bajo el concepto de pagos a cuenta.

