Lionel Scaloni todavía no había terminado de bajar las pulsaciones cuando apareció en la sala de conferencias del Hard Rock Stadium. Había pasado apenas un puñado de minutos desde el infartante 3-2 sobre Cabo Verde en el tiempo suplementario, un partido que dejó a la Selección en los cuartos de final del Mundial y a varios de sus futbolistas tirados sobre el césped, acalambrados y sin resto físico. Con esa imagen todavía fresca, el entrenador eligió una frase bien de pueblo para resumir lo que acababa de vivir su equipo. «En el final estábamos cansados, acalambrados y nos defendimos como podíamos, como gato panza arriba, como decíamos en el campo. Lo importante es que pasamos», soltó entre risas.
Pero antes de esa definición pintoresca había dejado otra que explica buena parte de la identidad de esta Selección. «Esto es Argentina: tenés que tener agallas», afirmó el santafesino, orgulloso de la reacción de un equipo que sufrió mucho más de lo esperado para eliminar a un rival que nunca dejó de competir.
No era una noche cualquiera para Scaloni. El cruce con Cabo Verde significó su partido número 100 al frente de la Selección Argentina. Y el destino le preparó uno de esos encuentros imposibles de olvidar. «De los cien partidos, seguramente este sea el que más me ha marcado. Pasaron cosas como ese gol que se clava en el ángulo… Me alegra que el partido 100 termine siendo un recuerdo feliz; hubiese sido feo que fuera con una derrota», reconoció.
Todavía atravesado por la tensión de un suplementario agotador, el entrenador encontró un paralelismo con otro de los momentos bisagra de su ciclo. «En algún momento del partido la sensación fue parecida a la de Arabia Saudita. Veníamos bien y de repente nos empatan. Tenés que tener agallas para salir de situaciones como la de hoy y creo que la gente lo entiende». No fue una comparación futbolística, sino emocional. Porque, como ocurrió aquella tarde de noviembre de 2022 en Lusail, Argentina volvió a verse obligada a responder cuando el golpe parecía tambalearla.
Hubo una pregunta que insinuó que a la Selección le había costado asumir el peso de ser favorita. Scaloni no la dejó pasar.
«Con todo respeto, pero lo que mejor tiene este equipo es que sigue y va para adelante. No podemos decir que le pesó la responsabilidad porque el equipo va y va», respondió.
Y amplió la idea. «Nosotros somos Argentina. Cabo Verde hoy dio el 200% y eso, en el fútbol de hoy, empareja muchísimo. Aun cuando ganamos, hay cosas para corregir, pero a este equipo la responsabilidad no le pesa porque siempre nos hacemos cargo del partido».
Otra de las preocupaciones pasaba por el estado físico de Facundo Medina, que debió dejar la cancha en medio del desgaste generalizado que provocó el calor de Miami y los 120 minutos de juego.
«Terminó muy cansado. Lo usamos mucho para atacar y él estaba más acostumbrado a jugar como zaguero en una línea de tres, no a subir tanto. Terminó acalambrado, pero está bien», explicó el entrenador, llevando tranquilidad de cara al duelo del martes frente a Egipto.
Cuando le preguntaron por los goles de cabeza, Scaloni aprovechó para destacar un aspecto menos visible del trabajo cotidiano del cuerpo técnico.
«La faceta aérea es importante. Walter Samuel y el Ratón Ayala la trabajan muy bien. También quiero hacer hincapié en que nos costaba el partido, encontramos la forma de hacer el gol, nos empataron y aun así fuimos para adelante», valoró.
Sobre el final de la conferencia apareció otra vez el Scaloni más cercano, el que conecta con el hincha desde las convicciones antes que desde los resultados.
«Ellos son los primeros que entienden que esto es Argentina y que nada es fácil. Con todo respeto, no es lo mismo Argentina que cualquier otro país. A veces dicen que somos un poco soberbios, pero yo puedo garantizar que no es lo mismo», sostuvo.
Y cuando la charla ya se terminaba, dejó una última frase mirando de reojo el camino que sigue en el Mundial. «¿Se acuerdan cuando decían que íbamos por la parte buena del cuadro?», ironizó, con una sonrisa. Después llegó el mensaje que mejor resume el estado de ánimo de una Selección que sufrió hasta el último segundo, pero salió fortalecida. «Después de una victoria así vamos a salir reforzados, porque no hay forma de no salir reforzado de un partido como este».
Redactor de la sección Deportes [email protected]
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