Meta Platforms sufrió un revés judicial contundente. Una jueza federal rechazó su intento de desestimar una demanda presentada por fiscales generales de 29 estados de EE.UU. La acusación es grave: diseñar Facebook e Instagram para volver adictos a los niños y ocultar deliberadamente el daño que esto provoca.
La decisión llegó el lunes por la noche. La firmó la jueza de distrito Yvonne Gonzalez Rogers, con sede en Oakland, California.
La magistrada denegó la moción de Meta para desestimar reclamos basados en engaño, prácticas desleales y violaciones a la Ley federal de Protección de la Privacidad Infantil en Línea (COPPA). Además, señaló que Meta no cumplió con los requisitos de notificación y consentimiento paterno que exige esa normativa.
Meta y sus abogados no respondieron a las solicitudes de comentarios el martes.
Los fiscales generales de los 29 estados argumentan que las investigaciones han demostrado algo preocupante. El uso de Facebook e Instagram por parte de niños podría provocar depresión, ansiedad e insomnio.
También señalan interferencias con la educación y la vida diaria. En casos extremos, mencionan autolesiones e incluso suicidio.
La jueza Gonzalez Rogers también supervisa un litigio multidistrital relacionado que involucra a más de 2.600 personas, distritos escolares y gobiernos locales. El eje central: determinar si plataformas como Facebook, Instagram, Google, YouTube, Snapchat y TikTok causan adicción en los niños.
El caso no se trata solo de Meta. Pero la empresa de Menlo Park, California, enfrenta ahora una batalla legal específica y compleja.
Meta argumentó que los fiscales generales no tienen pruebas de que hubiera engañado a los consumidores. Según la empresa, nunca mintió sobre la supuesta capacidad de adicción de sus plataformas.
Incluso citó el testimonio de su CEO, Mark Zuckerberg, ante el Congreso. La empresa sostuvo que la «adicción a las redes sociales» no es una afección psiquiátrica establecida.
Por lo tanto, razonó Meta, las declaraciones de que sus plataformas no son adictivas no podrían ser falsas. Es imposible mentir sobre algo que no existe como diagnóstico médico oficial.
Meta también negó haber violado la ley COPPA de privacidad infantil. Su argumento: dirigió Facebook e Instagram a una audiencia general, no específicamente a niños menores de 13 años.
La empresa con sede en Menlo Park afirmó que no puede ser responsable de infracciones a una ley de protección infantil si sus plataformas no estaban diseñadas exclusivamente para ese público.
La jueza Gonzalez Rogers no compró los argumentos de Meta. En una decisión de 38 páginas, encontró disputas fácticas materiales sobre varios puntos críticos.
Primero: si las plataformas de redes sociales de Meta son adictivas. Segundo: si Meta negó falsamente haberlas diseñado de esa manera. Tercero: si dirigió «parcialmente» las plataformas a los niños.
«Los fiscales generales presentan una interpretación razonable de las declaraciones de Meta de que Facebook e Instagram no están diseñados de manera que provoquen que los adolescentes usen las plataformas de forma compulsiva en su propio detrimento», escribió la jueza.
Agregó un punto clave: «En la medida en que las pruebas de los demandantes demuestren que las plataformas están diseñadas de hecho para hacer precisamente eso, un jurado podría considerar razonablemente que las declaraciones eran falsas».
El juicio está programado para el 18 de agosto, según muestran los registros judiciales. Allí, Meta deberá defenderse de las acusaciones sobre la posible provocación de depresión, ansiedad o insomnio en los menores.
El fallo representa un primer obstáculo importante para la estrategia legal de Meta. La empresa no logró cerrar el caso de forma anticipada.
Ahora deberá enfrentar un juicio completo donde un jurado evaluará si Facebook e Instagram fueron diseñados intencionalmente para enganchar a los niños y si la compañía ocultó los riesgos que esto implica para su salud mental.

