«Por los pibes de Malvinas que jamás olvidaré». La frase, desde Qatar 2022, resuena multiplicada por millones. La cantan los hinchas, pero también los jugadores de la Selección Argentina de fútbol que invita a la ilusión otra vez en este Mundial 2026. Desde La Quiaca hasta la provincia más austral del mundo, Tierra del Fuego. Y desde allí, esos «pibes de Malvinas» son los que tienen su propio sueño: el de incorporar al Museo de la Guerra de las Islas Malvinas en la ciudad de Río Grande una camiseta firmada por los campeones. «Sería un símbolo de unidad, orgullo y amor a nuestra bandera», aseguran.
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Las voces que acompañan el video difundido a través de la cuenta oficial de «Generación Malvinas» -realizado por Roberto Tapia y Mariano Cerda- son la de los combatientes que estuvieron en diferentes funciones y lugares durante aquel abril de 1982. Es conciencia social, pero también una forma de conseguir una reparación (y reconocimiento) histórico.
Quienes aparecen son Eduardo Javier Ojeda (bonaerense, quien tenía 18 años y estuvo en el buque de desembarco «Cabo San Antonio»), Roma Alancay (de Jujuy, que estuvo en el buque hospital rompehielos «Almirante Irizar»), Osvaldo Jorge Bazán (porteño, parte de la dotación de la Base Aeronaval Río Grande Alte. Hermes Quijada), Juan Gregorio Laraignee (nacido en Olavarría, que estuvo en el portaaviones “25 de Mayo” De la Armada Argentina), Jacinto Robert Gainza (jujeño, que estuvo en el destructor ARA «Bouchard»), Bernardo Ferreyro (portaaviones ARA 25 de Mayo), Alberto Ceferino Ante (sanjuanino, en el buque de Desembarco ARA Cabo San Antonio), Héctor Alfredo Cruz Benicio (salteño, ARA Rompehielos Alte. Irízar) y Pedro Aquelino Mamani (jujeño, estuvo en el hospital Militar Malvinas).
«Cada vez que caminamos por nuestro museo, vuelven a nosotros la memoria, los sacrificios, los compañeros y la historia que vivimos defendiendo nuestra bandera argentina. Desde Tierra del Fuego, en la ciudad de Río Grande, Capital Nacional de la Vigilia por la gloriosa gesta de Malvinas. Mantenemos viva esa memoria para que las nuevas generaciones nunca olviden», empieza el video, que engloba imágenes de una recorrida por el museo y también por el memorial ubicado sobre la costa de la ciudad fueguina.
«Por eso queremos pedirles, humildemente, a ustedes, nuestra gran selección, que nos cumpla un gran deseo, un gran sueño: tener una camiseta, la que nos representa en todo el mundo, mostrarla en nuestro museo, sería mucho más que un objetivo deportivo», agregan quienes viven en la ciudad a la que la ley nacional Nº 26.846 declaró en marzo de 2013 como “Capital Nacional de la Vigilia por la Gloriosa Gesta de Malvinas”.
Y cierran: «Sería un puente entre los héroes de Malvinas y los campeones del mundo, un símbolo de unidad, orgullo y amor a nuestra bandera. Sería un honor inmenso tener una camiseta de la Selección Argentina y firmada por todos ustedes nos acompañara para siempre en nuestra historia, la de los pibes de Malvinas».
El centro de veteranos, dice en su cuenta oficial en Instagram, tiene un solo objetivo: «Malvinizar». Hace pocos días, por caso, compartieron que se había aprobado un proyecto educativo en la Legislatura Provincial para realizar una serie de charlas en el nivel Inicial de las escuelas de la ciudad para «sembrar la memoria, el respeto y el amor por nuestra soberanía desde la primera infancia».
La semilla está sembrada, y ahora solo falta que desde el búnker albiceleste en Kansas City llegue la respuesta que tanto sueñan, para cerrar parcialmente una herida y seguir «malvinizando».
Editor de la sección Deportes. [email protected]
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