Luego de más de dos meses de tensas negociaciones y diversas medidas de fuerza en establecimientos de todo el país, la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA) alcanzó un acuerdo salarial definitivo con las cámaras empresarias del sector asistencial privado. El entendimiento destraba un conflicto que amenazaba con profundizarse, luego de que la conducción gremial calificara las ofertas previas de la patronal como insuficientes ante la realidad económica actual.
La nueva pauta salarial establece un esquema de actualización trimestral que abarca los meses de junio, julio y agosto, otorgando previsibilidad a los trabajadores de clínicas, sanatorios y centros de diagnóstico. El pacto contempla incrementos mensuales de carácter acumulativo, lo que significa que el porcentaje de cada período se calcula sobre la base del mes inmediato anterior, potenciando el valor nominal hacia el cierre del tramo.
El esquema acordado entre el gremio conducido por Héctor Daer y los representantes de los sanatorios privados, hospitales de comunidad y geriátricos estipula una suba del 3,7% para junio, un 2% para julio y un 1,6% para agosto. De manera complementaria, se negociaron asignaciones fijas de carácter no remunerativo que inyectarán liquidez directa al bolsillo: se abonarán 90.000 pesos en junio, otros 90.000 pesos en julio y 80.000 pesos durante agosto.
Con estos parámetros aplicados de forma segmentada, las escalas salariales de los convenios colectivos más masivos del sector sufrieron modificaciones clave. Para el caso del Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) 122/75, enfocado en Clínicas y Sanatorios, la categoría más alta correspondiente a Profesionales (Bioquímicos, Nutricionistas, Farmacéuticos y Kinesiólogos) alcanzará un sueldo básico de $1.422.958,53 en junio, elevándose a $1.451.417,70 en julio y cerrando en $1.492.490,50 en agosto.
En el mismo convenio, el personal de enfermería de piso y de consultorios externos registrará un básico inicial de $1.203.321,66 en junio, que trepará a $1.262.121,22 en el último mes del acuerdo trimestral. Por el lado del personal administrativo de primera categoría, los haberes arrancarán en $1.139.044,11 pesos en el primer tramo del ajuste y finalizarán agosto en $1.194.702,78 pesos, marcando la pauta de referencia para el sector de soporte operativo.
Por su parte, el personal comprendido en el CCT 108/75, destinado a Institutos de Diagnóstico Médico y Tratamiento Ambulatorio, experimentará una progresión idéntica en sus básicos. Los técnicos y especialistas encuadrados en la Primera Categoría percibirán un piso de $1.293.920,14 durante junio, para escalar a $1.355.920,10 en agosto. En la base de la pirámide de este sector, la Quinta Categoría, orientada a maestranza y servicios de limpieza, tendrá un salario inicial de $1.034.823,04 en junio y llegará a los $1.084.408,01 al concluir el período.
Un punto crucial del documento homologado es la ratificación del bono extraordinario por el Día del Trabajador de la Sanidad, que se celebra cada 21 de septiembre. Esta asignación excepcional y de pago único quedó fijada en un piso de $68.863,34 para los institutos de diagnóstico y de $68.925,70 para las clínicas privadas. Además, las partes dejaron por escrito el compromiso de reunirse nuevamente en septiembre para evaluar el impacto de la inflación sobre los sueldos y activar una cláusula de revisión obligatoria si fuera necesario.
Fuente: https://www.iprofesional.com/legales/458108-a

