Una noticia totalmente fuera de cálculos sorprendió este lunes a San Lorenzo, que se aprestaba a retomar este mismo día los trabajos de pretemporada con vistas a la segunda mitad de 2026. Gustavo Álvarez dio el portazo y decidió renunciar como entrenador del primer equipo tras no poder resolver algunas diferencias con la dirigencia que conduce el flamante presidente Marcelo Culotta.
Según pudo averiguar Clarín, Álvarez había pasado una lista de jugadores prescindibles para iniciar la pretemporada. La Comisión Directiva estaba de acuerdo con algunos casos, pero no con otros, ya que se trataban de juveniles del club o jugadores que, apartados del primer equipo, iban a perder su valor de reventa.
De este modo, ante la imposibilidad de llegar a un término medio a la hora de proyectar el armado del nuevo plantel, el entrenador se mostró intransigente y decidió dar un paso al costado.
La inesperada salida de Álvarez se produjo mientras los jugadores llegaban al Nuevo Gasómetro. Allí se encontraron con la ausencia del cuerpo técnico encabezado por Álvarez. Fueron recibidos por Walter Perazzo, ídolo de la institución, que tomó las riendas del plantel en forma interina.
Álvarez había asumido como entrenador a fines de marzo, tras la salida de Damián Ayude, y cerró su ciclo con 13 partidos dirigidos, con un balance de tres victorias, siete empates y tres derrotas.
Durante su breve etapa al frente del conjunto azulgrana, San Lorenzo no logró avanzar a la siguiente fase de la Copa Sudamericana, tras perder como local ante Deportivo Recoleta en la última jornada de la fase de grupos. Además, quedó eliminado en los octavos de final del Torneo Apertura frente a River, en una dramática definición por penaltis.
San Lorenzo atraviesa una grave crisis, signada por las deudas por traspasos, impagos, inhibiciones judiciales que rondan los 100 mil millones de pesos. Todo después de la destitución del anterior presidente electo por los socios del club, Marcelo Moretti, por denuncias de corrupción.
Fuente: Clarin

