Desde el comienzo del conflicto entre Irán y Estados Unidos que hizo disparar el valor del petróleo, la Argentina pasó a liderar el ranking de la suba del precio de las naftas entre los países exportadores de crudo de la región. Así lo reveló un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), que puso al país al frente de la «Copa América del aumento de la Nafta».
Desde finales de febrero de este año, el precio de la nafta en la Argentina registró un incremento del 24,3% en dólares. El aumento es superior al de otros países exportadores de petróleo de la región: supera por 10 puntos al de Ecuador (14,7%), es el doble que el de México (10,7%), es cinco veces mayor que el de Brasil (4,9%) y está muy por encima del alza de Colombia (1,9%).
De esta manera, los aumentos exhibidos en los surtidores de las estaciones de servicio de Argentina fueron superados solamente por los de otros países de la región que son importadores netos de petróleo.
Al analizar este escenario, desde IAG remarcaron que “la mayoría de los países del mundo implementaron políticas activas para proteger a trabajadores y empresas del impacto de la crisis energética generada por la guerra en Medio Oriente”.
Antes del comienzo del conflicto bélico en Medio Oriente, el precio del litro de nafta súper en Argentina estaba US$1,12 y ahora ascendió a $1,40. Mientras que en Brasil, el litro pre-guerra costaba US$1,23 y actualmente está en US$1,31. En tanto, en Estados Unidos, en febrero el litro salía US$1,05 y en junio cuesta US$1,14.
Anteriormente, la entidad había calculado que “desde el comienzo del conflicto en Irán, la media de aumento a nivel país del litro de nafta súper fue de $388 y la premium $372”, al subir un 24% y 19,7%, respectivamente, por lo que estimó que “representa un gasto mensual extra de $38.874 para los hogares con automóvil”.
Presión impositiva y destino de la recaudación
Entre los factores que explican la escalada del precio final en los surtidores figura el aumento en la carga impositiva. El IAG detalló que “con Javier Milei los impuestos a los combustibles que gravan el litro de nafta subieron 230% en términos reales”. El peso del tributo sobre el precio final pasó de 8,89% en noviembre de 2023 a 18,54% en mayo de 2026. El informe señaló que el destino de esos fondos tiene asignación legal para infraestructura vial e hídrica, pero esa utilización no se concretó según lo previsto.
“Este impuesto tiene una asignación específica para infraestructura vial e hídrica entre otras, pero esos recursos no se están usando para su función”, afirmó el instituto. Además, indicó que “es otra forma de simular un superávit primario asfixiando la obra pública”.
El IAG puntualizó que, de acuerdo con la recaudación por el impuesto a los combustibles, la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) debió haber ejecutado $1,8 billones, pero sólo utilizó $0,7 billones. El informe cuestionó que “hay $0,9 billones que abultan el superávit pero que, por ley, se deberían usar para mejorar el estado de las rutas nacionales”.
El informe indicó que el precio de la nafta subió 59,5% desde el cambio de gestión en términos reales, mientras que sin el impacto de los impuestos el aumento habría sido de 41%. En este contexto, el consumo de nafta mostró una tendencia descendente: la súper cayó 1,8% en el primer cuatrimestre respecto de 2025 y 4,3% en comparación con 2023.
Fuente: Agencia DIB
