
Las carreras en el escritorio las suele ganar la FIA. Esta vez ocurrió lo contrario: Alpine obtuvo una victoria que el resto del paddock mira de reojo y con recelo, luego de que los comisarios admitieran un error en la medición de la velocidad en el pitlane de Mónaco y le devolvieran a Pierre Gasly el tercer puesto que tanto había festejado el domingo.
¿Por qué hubo marcha atrás con una penalización que afectó a otros pilotos pero que solo la escudería francesa protestó a través de un Derecho de Revisión que está habilitado por 96 horas desde la bandera a cuadros, según dicta el Artículo 14 del Código Deportivo? Según explicó con docencia Ruth Buscombe, ingeniera de estrategia e integrante de la F1TV, se tuvieron en cuenta tres cosas: la regla nunca dice que el sistema de cronometraje es la última palabra; el cronometrador demostró que su propio número era incorrecto; y la penalización aún podía deshacerse.
Para el primer punto hay que trasladarse al reglamento: el Artículo B1.6.3a (es decir, la regla de exceso de velocidad), solo dice que hay un límite de velocidad, que es de 60 km/h en Mónaco, pero no aclara que la velocidad es medida por el sistema oficial de cronometraje y, al no nombrar una fuente, la cuestión central era determinar si el A526 había superado efectivamente el límite de velocidad, algo que la revisión posterior concluyó que no había sucedido.
En el segundo punto, hay que aclarar que la velocidad en la calle de boxes se calcula como distancia dividida por tiempo. Como las barreras se movieron este año, el resultado dio mal y las matemáticas lo comprobaron. Gasly no se había pasado ni 0.1 km/h ni 0.4 km/h, como decía el reporte de sus dos penalizaciones de cinco segundos cada una; por el contrario, iba por debajo del límite ambas veces (a 58,7 y 58,8 km/h). Aunque Alpine llevó evidencia, lo que convenció a los comisarios fue el sistema oficial contradiciéndose a sí mismo.
La tercera consideración también fue clave: la penalización aún podía deshacerse porque Alpine no había hecho pasar a Gasly por boxes para cumplirla. Con el diario del lunes, aquella decisión de los ingenieros terminó siendo determinante.
— PG10_Inside 2 (@PG10_Inside_2) June 7, 2026
Nadie podía devolverle el tiempo, por ejemplo, a George Russell, a quien sus chances de sumar buenos puntos se le terminaron en la pista del Principado; tampoco a los otros tres envueltos en la misma trampa. «No existe ninguna regulación que otorgue a los comisarios el poder de ‘anular’ una sanción cumplida. En cualquier caso, es imposible imaginar cómo podría aplicarse tal poder», explicó la FIA en su comunicado.
Con esa decisión, Gasly recuperó el tercer puesto que había perdido tras las sanciones y desplazó a Isack Hadjar en la clasificación final. Por eso, Red Bull presentó un aviso de intención de apelar contra la decisión, como también McLaren, ya que Oscar Piastri también fue sancionado por exceso de velocidad (y la cumplió en carrera) y este viernes cayó del cuarto al quinto puesto en la clasificación final.
La noticia trascendió rápidamente a través del periodista Adam Cooper y de otros presentes en Barcelona. También desde allí mandó su mensaje Toto Wolff: «Debemos aprender de esto. Para Russell esta historia ha tenido implicaciones importantes. Sin penalización su carrera habría sido diferente. No apelaremos el resultado de Gasly, pero tenemos motivos para estar enfadados por no haber discutido antes la cuestión».
Mientras algunos equipos evaluaban los pasos a seguir, en Alpine explicaron por qué decidieron cuestionar la sanción desde el primer momento. Según contó Steve Nielsen, jefe de equipo, la decisión de apelar inmediatamente después de la bandera a cuadros se dio porque Gasly fue sancionado repetidamente por exceso de velocidad a lo largo del fin de semana en Mónaco sin que esos datos se reflejaran puertas adentro, por lo que debía tratarse de un error externo.
«En 99 de cada 100 casos, y probablemente incluso más, cuando te sancionan por exceso de velocidad en el pit lane, ni siquiera lo cuestionas. Alguien te avisa por radio: ‘Puedes verlo en los datos’, y simplemente aceptas la penalización. Esta vez fue diferente. No estaba en nuestros datos… Esa es la mayor señal de alarma para nosotros”, le explicó a la prensa.
Cómo seguirá la historia solo lo dirá el tiempo. Según las normas judiciales y disciplinarias de la FIA, la notificación de apelación debe presentarse dentro de la hora siguiente a la decisión tomada por los funcionarios y los equipos tienen 96 horas para decidir si continúan con la acción o la retiran. En todo caso, sirve para mostrar su descontento y marcarle la cancha a la FIA para evitar errores groseros como este en el futuro.
