

La nueva conducción de San Lorenzo, encabezada por Marcelo Culotta, tiene varios frentes abiertos por atender. Además de las cuestiones institucionales y económicas que atraviesa el club, como las cinco inhibiciones que cayeron por un total de 85 mil dólares, en Boedo permanecen atentos a la situación judicial de Gonzalo Abrego, uno de los refuerzos que llegó a comienzos de año, con la Comisión Transitoria encabezada por Sergio Costantino.
El mediocampista mendocino recibió un revés en la Justicia luego de perder un juicio contra su exrepresentante, Luis Grillo. El conflicto se originó tras la decisión del futbolista de interrumpir el vínculo que mantenía con el agente, pese a que existía un contrato vigente, para pasar a trabajar con Leonardo Rodríguez.
Tras el fallo desfavorable, Abrego deberá afrontar una compensación económica en favor de Grillo. Y es justamente allí donde aparece la preocupación de San Lorenzo. Es que una reciente normativa implementada por la AFA establece sanciones para aquellos futbolistas que no cumplan con las obligaciones económicas determinadas por la Justicia en este tipo de litigios.
En caso de no hacer frente al resarcimiento fijado, el volante podría quedar inhabilitado para desempeñarse profesionalmente, una situación que el club sigue de cerca para evitar inconvenientes deportivos a futuro.
Mientras tanto, en el plano futbolístico, Abrego perdió protagonismo en la consideración del entrenador Gustavo Álvarez durante los últimos meses. A lo largo del semestre sumó 14 presentaciones con la camiseta azulgrana, sin registrar goles ni asistencias.
Su última participación oficial se produjo en abril, cuando San Lorenzo derrotó a Deportivo Cuenca por la Copa Sudamericana en el Nuevo Gasómetro. Desde entonces, su presencia en el equipo fue disminuyendo y ahora su nombre vuelve a estar en el centro de la escena, aunque por cuestiones alejadas de lo que ocurre dentro de la cancha.

