Monte Hermoso es uno de los destinos turísticos más tradicionales de la provincia de Buenos Aires. Cada verano, miles de visitantes llegan a sus playas para disfrutar del mar, el sol y una de las pocas costas argentinas donde puede observarse tanto el amanecer como el atardecer sobre el agua. Sin embargo, un nuevo desarrollo busca ampliar ese atractivo y convertir a la localidad en un destino para todo el año.
La novedad se encuentra sobre la Costanera Oeste y tiene como protagonista a un espacio inspirado en los célebres cenotes de México. Bautizado como “Xenote”, este sector forma parte del complejo El Americano y propone una experiencia de bienestar poco habitual en la costa bonaerense.
Cómo es el lugar
El emprendimiento ocupa unas 554 hectáreas y combina naturaleza, alojamiento, gastronomía y actividades recreativas. Pero es precisamente el Xenote el que se transformó en su sello distintivo.
Se trata de una piscina climatizada de gran escala, rodeada por piedra, madera y vegetación cuidadosamente integrada al paisaje. Su diseño incorpora techos vidriados, cascadas y sectores destinados al descanso, con una estética que busca recrear el ambiente de los cenotes caribeños, aunque adaptado al entorno natural de Monte Hermoso.
La propuesta no se limita al agua. El circuito incluye spa, sauna seco y húmedo, jacuzzi, pileta de enfriamiento, camino de sensaciones y diversos tratamientos orientados al relax físico y mental. El acceso requiere reserva previa y está destinado exclusivamente a mayores de 18 años.
La gastronomía
La iniciativa forma parte de una estrategia para reducir la dependencia de la temporada estival y sostener el movimiento turístico durante los meses más fríos del año. Desde el complejo explican que las actividades fueron pensadas de manera estacional: durante otoño e invierno predominan las experiencias wellness y gastronómicas, mientras que en verano se suman propuestas familiares, actividades al aire libre y un parque acuático.
La gastronomía es otro de los pilares del proyecto. El Parador Orillas, dirigido por el chef Sebastián Sureda, ofrece una carta basada en el concepto de kilómetro cero. La propuesta incluye pescados frescos, vegetales provenientes de una huerta orgánica propia y productos elaborados por productores regionales.
Además, los sábados se realizan cenas por pasos y degustaciones de vinos abiertas tanto a huéspedes como a visitantes externos. El emprendimiento también avanza en la creación de un viñedo propio, con la intención de integrar producción, paisaje y turismo en una misma experiencia.
Para quienes buscan una estadía más inmersiva, el complejo cuenta con unidades de glamping distribuidas en sectores cercanos a la laguna y conectadas mediante pasarelas de madera. Estos alojamientos combinan el contacto directo con la naturaleza con servicios de confort y descanso.
Los desarrolladores ya proyectan nuevas ampliaciones. Entre ellas sobresalen las futuras casas en los árboles, una propuesta que actualmente se encuentra en etapa de planificación y que busca sumar nuevas experiencias al complejo.
En cuanto a los costos, el acceso al Xenote tiene un valor inicial de 50.000 pesos, mientras que la opción que incluye spa parte de los 60.000 pesos. Por su parte, las estadías en glamping comienzan en 80.000 pesos por persona y por noche, con desayuno y acceso al Xenote incluidos.
Con esta apuesta, Monte Hermoso intenta posicionarse dentro del creciente segmento del turismo de bienestar, una tendencia que gana cada vez más espacio en Argentina y el mundo. La combinación de naturaleza, descanso, gastronomía y experiencias personalizadas aparece como una alternativa para atraer visitantes más allá de la temporada de verano y consolidar una oferta turística activa durante los doce meses del año.
Fuente: Agencia DIB
Fuente y Foto: DIB

