Seguros patrimoniales concentran el 85% del mercado en medio de una caída de la producción


El mercado asegurador volvió a mostrar señales mixtas durante abril. Si bien la producción total de seguros registró una mejora mensual medida a valores corrientes, el sector todavía no logra consolidar una recuperación real frente a la inflación. Según una reciente circular difundida por la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), las ventas del sistema alcanzaron los $2.116 billones durante el cuarto mes del año.

La cifra representó un incremento del 27,7% respecto de marzo de 2025 en términos nominales. Sin embargo, cuando se ajustan los datos por inflación, la producción mostró una caída del 3,5% interanual y del 1,6% frente al mes previo, reflejando que el crecimiento todavía no alcanza para compensar el impacto de la suba de precios sobre la actividad.

El informe también mostró que el negocio continúa altamente concentrado en los seguros patrimoniales, que explican el 84,6% de la producción total. Por su parte, los seguros de vida y otros seguros de personas representaron el 13,1%, mientras que los seguros de retiro aportaron el 2,3%.

Los seguros patrimoniales siguen dominando el mercado

Dentro del segmento patrimonial, los resultados fueron heterogéneos. A valores constantes y comparados con abril de 2025, la producción cayó un 4,1%, aunque algunos rubros lograron destacarse por encima del promedio general.

Entre las líneas con mejor desempeño apareció el seguro de transporte público de pasajeros, que mostró una expansión interanual del 12,7%. También crecieron responsabilidad civil, con un avance del 10,6%, y riesgos del trabajo, que aumentó un 3,7%.

En contrapartida, otras coberturas continúan afectadas por la desaceleración económica y la menor dinámica de ciertos sectores productivos. El rubro “resto de daños patrimoniales” registró una caída del 12,6%, mientras que automotores, uno de los segmentos históricamente más relevantes del mercado, retrocedió un 5,1% en términos reales.

La baja en automotores refleja, además, el contexto que atraviesa el sector automotriz y el menor nivel de actividad observado en buena parte del consumo masivo. A esto se suma el desafío que enfrentan las compañías para recomponer tarifas en un escenario todavía marcado por la inflación y cambios en los costos de reparación y reposición de vehículos.

Vida y retiro muestran mayor resiliencia

En el segmento de seguros de personas, el desempeño fue algo más equilibrado. En conjunto, el ramo registró una baja marginal del 0,2% interanual a valores constantes, aunque con diferencias marcadas entre productos.

El mejor resultado correspondió al rubro “resto de seguros de personas”, que avanzó un 8,1%. También mostraron crecimiento los seguros de retiro, con una mejora del 4,5%, y vida colectivo, que subió un 0,9%.

El dato negativo volvió a concentrarse en vida individual, cuya producción se desplomó un 12,8% respecto de abril del año pasado. El retroceso refleja las dificultades del segmento para expandirse en un contexto de pérdida de poder adquisitivo y menor capacidad de ahorro de los hogares.

Pese a la caída real de la producción total, el mercado asegurador mantiene expectativas moderadamente positivas para los próximos meses. Las compañías observan con atención la evolución de la inflación, el nivel de actividad económica y la recuperación del crédito, factores considerados clave para impulsar nuevamente la demanda de coberturas tanto patrimoniales como de personas.

En paralelo, el sector continúa atravesando un proceso de transformación tecnológica y comercial, con foco en digitalización, eficiencia operativa y nuevos productos adaptados a consumidores cada vez más sensibles al precio y más exigentes en materia de servicios.

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