Merlo: una niña de cinco años se descompensó y murió en el jardín de infantes


Una niña de cinco años murió este jueves en el jardín Raíces y Alas, ubicado en las calles Víctor Hugo y Quito de la localidad bonaerense de Libertad, partido de Merlo. La niña fallecida fue identificada como Nazarena Fernández.

Según publicó el portal Primer Plano, la nena pidió a su maestra ir al baño y la docente la acompañó. La pequeña ingresó al sanitario y cerró la puerta; al ver que tardaba en salir y no respondía, la mujer abrió la puerta y la encontró tirada contra el inodoro e inconsciente en el suelo.

En medio de la desesperación, con ayuda de otro docente, le realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar pero no lograron que vuelva en sí.

De inmediato, las autoridades de la institución llamaron al 911 y a una ambulancia, para trasladar con urgencia a la niña a un centro de salud.

Nazarena quedó internada en la clínica San Juan Bautista, donde continuaron los esfuerzos por reanimarla, pero una hora después, los médicos decretaron su deceso.

Restan los informes de autopsia para poder conocer los causales de muerte. En principio, los profesionales consideraron que se trató de una muerte súbita o alguna falla cardíaca no detectada en estudios previos.

RCP en niños hasta la pubertad

La reanimación cardiopulmonar (RCP) es una técnica que implica un conjunto de conocimientos científicos y habilidades que se aplican al tratamiento del paro cardiorrespiratorio (PCR) con el objeto de restablecer las funciones vitales. Dicho de otra forma, permiten ayudar a mantener a la víctima con vida hasta que llega la ayuda de emergencia.

El Ministerio de Salud de la Nación ofrece una capacitación en video para familias y profesionales de la educación o de cuidado de infancias, para que tengan en cuenta cómo se realizan estas maniobras específicas en niños, hasta los 12 años.

  • Colocar al niño boca arriba sobre una superficie plana y firme, sin ropa en el torso.
  • Comprobar si respira.
  • Comprimir el pecho con el talón de la mano, sobre una línea recta trazada entre los pezones del menor.
  • Se recomienda comprimir unos 5 centímetros de profundidad, con una presión cuidada para no quebrar ningún hueso, a una frecuencia de 100 a 120 compresiones por minuto (dos por segundo).
  • Los ciclos serán de 30 compresiones y dos ventilaciones (soplar sobre boca y nariz). Se recomienda realizar cinco ciclos seguidos de compresiones y ventilaciones.

Embed – Reanimación Cardiopulmonar (RCP) en niños y niñas desde 1 año hasta la pubertad

  • Las dos ventilaciones en las vías aéreas del menor deben realizarse con una mano en la frente y otra levantando el mentón: la ventilación debe abarcar boca y nariz del niño.
  • Ni bien se detecte que el niño mejora, llora o respira, se debe colocar al niño en posición de recuperación.

Muerte súbita

La muerte súbita, como el término lo indica, es una muerte que ocurre inesperadamente en una persona aparentemente sana. Tal como describe el Ministerio de Salud de la Nación constituye el evento final de un conjunto de patologías cardíacas.

El cuadro de muerte súbita en pediatría se denomina muerte súbita e inesperada del lactante (MSIL). La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) advierte que es una de las principales causas de fallecimiento en menores de un año.

Los especialistas recomiendan enfáticamente prácticas de sueño seguro para reducir el riesgo, alertando especialmente sobre los peligros del colecho y la importancia de la posición al dormir.

Las recomendaciones clave de la SAP incluyen:

  • Posición boca arriba: los bebés siempre deben acostarse boca arriba (en decúbito supino) para dormir, tanto de noche como durante las siestas.
  • Superficie firme: el bebé debe dormir en una cuna, moisés o practicuna aprobada, con un colchón firme y sin objetos sueltos.
  • Cuna libre de objetos: se debe evitar el uso de almohadas, acolchados, peluches, protectores de cuna y mantas sueltas, ya que pueden obstruir la respiración del bebé.
  • Evitar el colecho: la SAP desaconseja compartir la cama. El colecho aumenta drásticamente el riesgo de aplastamiento, estrés térmico y sofocación.

Fuente: Agencia DIB

Fuente y Foto: DIB