
El último Boletín Epidemiológico (BE) del ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires confirmó una tendencia de casos de hantavirus en aumento desde 2025 por encima de lo esperado según el registro histórico.
El hantavirus es una enfermedad endémica en la provincia en áreas rurales y periurbanas con una marcada estacionalidad, es decir, con mayor incidencia en los meses de primavera-verano. Si bien históricamente el período otoño-invierno presenta menor incidencia, en este momento, se registra una situación de brote.
«En 2025 se registraron 37 casos confirmados en todo el año con 12 fallecidos. En el transcurso del 2026 se registran 18 casos confirmados de los cuales 7 fallecieron«, aseguró el documento de la cartera sanitaria.
Asimismo, respecto a la Tabla de Eventos de Notificación Obligatoria para este mismo período se habían registrado 12 casos en el 2025. El índice epidémico de hantavirus es de 1,67 en las últimas 7 semanas (SE 12 a 18), indicando una situación de brote (> 1.25), aseveró el BE.
Tras los contagios y decesos en un crucero que partió de la ciudad de Ushuaia en el pasado mes de marzo, donde se detectó el linaje Andes del virus de hantavirus que puede transmitirse de persona a persona, la enfermedad cobró una relevancia mundial, generando preocupación por su posible expansión a otros continentes.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) hasta el momento se contabilizaron en el barco tres muertes, 10 casos y 440 personas bajo monitoreo médico.
Qué es el hantavirus
La enfermedad por hantavirus es una zoonosis emergente producida por virus pertenecientes a la familia Bunyaviridae. Estos virus tienen distribución mundial y pueden producir en seres humanos dos formas clínicas graves:
- Fiebre Hemorrágica con Síndrome Renal, en Asia y Europa.
- Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), en América.
Contagio
La transmisión al ser humano ocurre principalmente a través de roedores silvestres, que actúan como reservorios naturales del virus. Estos animales presentan una infección crónica asintomática con viremia persistente, eliminando el virus a través de la orina, saliva y excrementos.
La principal vía de contagio es la inhalación de aerosoles contaminados con partículas virales presentes en heces, orina o saliva de roedores infectados.
La transmisión generalmente ocurre al ingresar en el hábitat de los roedores, esto es, en áreas silvestres, zonas suburbanas y ambientes rurales, también en los peri-domicilios y durante el desarrollo de actividades laborales, recreativas o, en lugares cerrados como galpones o depósitos infestados por roedores. A su vez, existe evidencia de transmisión persona a persona en presencia de la cepa Andes del virus, y por ello, las secreciones y otros fluidos humanos deben considerarse potencialmente peligrosos.
También pueden producirse contagios por:
- Contacto directo de excreciones con mucosas (conjuntival, nasal o bucal).
- Mordedura de roedores infectados.
Síntomas
El síndrome cardiopulmonar por hantavirus puede manifestarse desde un cuadro leve con fiebre inespecífica, hasta una forma grave con insuficiencia respiratoria aguda y shock cardiogénico.
Los síntomas iniciales suelen parecerse a los de un estado gripal e incluyen: fiebre superior a 38°C, dolores musculares, escalofríos, cefalea, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea, sin compromiso de las vías respiratorias superiores.
La detección y atención temprana son fundamentales para mejorar el pronóstico.
Prevención
- Evitar la convivencia con roedores y el contacto con sus secreciones (orina, saliva, heces).
- Si se encuentra un roedor vivo en el domicilio o peridomicilio: usar trampas para capturarlo (no intentar tocarlo o golpearlo).
- Si se encuentra un roedor muerto, rociarlo con una solución de hipoclorito de sodio (lavandina) junto con todos los objetos o superficies que hayan podido estar en contacto con él. Dejar actuar durante al menos 30 minutos. Luego, recogerlo utilizando guantes y desecharlo de forma segura: enterrarlo a más de 30 cm de profundidad o incinerarlo.
- Control del ingreso y anidación de roedores en las viviendas:
- Impedir el ingreso de roedores a las viviendas y evitar que hagan nidos.
- Tapar orificios en puertas, paredes y cañerías
- Ubicar huertas, pilas de leña u otros materiales a 30 cm del suelo y a más de 30 metros de la vivienda.
- Cortar el pasto y eliminar malezas en un radio mínimo de 30 metros alrededor del domicilio.
- Limpieza y desinfección de los espacios:
- Realizar la limpieza de pisos, paredes, puertas, muebles y alacenas utilizando una parte de hipoclorito de sodio (lavandina) por nueve partes de agua. Dejar actuar al menos 30 minutos y luego enjuagar.
- Humedecer el piso antes de barrer para no levantar polvo.
- Tener especial cuidado en la puesta en marcha de ventiladores y de aparatos de aire acondicionado cuyos filtros o conductos puedan haber tenido contacto con polvo contaminado, roedores o excretas de estos. Llegado el caso, realizar la limpieza adecuada previamente.
- Cubrirse con un barbijo N95.
- Ventilación de espacios cerrados:
Fuente: Agencia DIB
Fuente y Foto: DIB


