Periodista: Argentina parece estar entrando en una nueva etapa vinculada al desarrollo de minería, energía y recursos naturales. ¿Qué observa hoy Citi sobre el potencial que tiene el país?
Germán Heberling: La verdad es que estamos en un momento único. Se están alineando las estrellas para maximizar el potencial que tiene Latinoamérica en general, pero particularmente Argentina. Si uno mira el contexto global, hay conflictos, tensiones geopolíticas, incertidumbre y ruido en distintas regiones del mundo. Y Argentina aparece bastante alejada de esos focos de conflicto, lo que genera una ventaja comparativa muy importante.
Si a eso se le suma la calidad de los recursos naturales que tiene el país, la oportunidad es enorme. Particularmente en minería, siento que Argentina está en una etapa parecida a la que atravesaba Vaca Muerta hace unos diez años. La minería existe hace mucho tiempo en el país, pero hoy empieza a entrar en una escala distinta, más global, con proyectos mucho más grandes y con muchísimo interés internacional.
Además, el mercado está viendo con muy buena receptividad lo que pasó en los últimos años en materia de ordenamiento, reglas más claras y normalización de ciertas condiciones macroeconómicas. En la medida en que eso se sostenga, el potencial hacia adelante es realmente espectacular.
P.: ¿Ese optimismo también se refleja en las decisiones que está tomando Citi en Argentina?
G.H.: Sí, totalmente. Y hay señales muy concretas. Por ejemplo, el hecho de que el banco haya decidido volver a ocupar esta posición de Head de Corporate Bank en Argentina ya es un indicador claro de que vemos un escenario de crecimiento y de mayor actividad. No es una figura nueva dentro de Citi a nivel global, pero en Argentina ese puesto no estaba cubierto. Que hoy el banco haya decidido reforzar esa estructura habla de una expectativa positiva sobre lo que viene. También estamos ampliando equipos y creando nuevas posiciones. Incorporamos analistas tanto para el área de multinacionales como para clientes corporativos locales. Son puestos nuevos, no reemplazos. Son pequeñas señales, pero muestran que vemos demanda creciente y clientes que van a necesitar acompañamiento financiero. Y en lo personal también es una apuesta. Yo estaba afuera hace muchos años, trabajando en distintos países, y decidí venir a Argentina porque realmente creo en el potencial que tiene esta etapa.
P.: ¿Cuál es el rol que puede cumplir Citi en este proceso de crecimiento?
G.H.: La gran ventaja de Citi es que somos un banco global especializado en clientes corporativos y multinacionales con necesidades cross-border, es decir, necesidades que atraviesan distintas fronteras. Trabajamos tanto con empresas argentinas que buscan expandirse al exterior como con compañías internacionales que llegan al país para desarrollar proyectos. Y eso encaja perfectamente con lo que hoy está ocurriendo en minería y energía, donde gran parte de las inversiones vienen de jugadores globales.
Nuestro objetivo es acompañar a esos clientes con toda la plataforma internacional del banco. Eso incluye financiamiento, acceso a mercados de capitales internacionales, comercio exterior, manejo de tesorería, coberturas de riesgo, compra y venta de monedas y estructuras financieras complejas para proyectos de largo plazo. Cuando uno habla de minería o energía, muchas veces está hablando de proyectos que necesitan financiamiento a diez, quince o veinte años. Ahí es donde Citi tiene una experiencia global muy fuerte y puede aportar muchísimo valor.
P.: ¿Hoy las empresas argentinas volvieron a tener acceso al crédito internacional?
G.H.: Sí, y eso ya está ocurriendo. Hoy instituciones y compañías argentinas vuelven a financiarse en el exterior. Quizás todavía no en los volúmenes o plazos que podrían alcanzarse más adelante, pero claramente el acceso volvió. Obviamente depende del sector, del perfil crediticio y de cada empresa, pero hoy ya hay emisiones, estructuras financieras y operaciones internacionales que hace algunos años eran muy difíciles de imaginar. Y eso probablemente siga creciendo si la economía continúa ordenándose y si el país logra mantener previsibilidad. Porque el crédito internacional no depende solamente de un proyecto puntual; depende mucho de cómo evoluciona la economía en general y del atractivo que tenga Argentina como mercado.
P.: Usted mencionó la importancia de las reglas claras. ¿Qué impacto tuvo el RIGI en esa percepción internacional?
G.H.: El RIGI es un factor muy importante. No necesariamente porque antes todo estuviera mal, sino porque genera un framework competitivo comparable con otros países que ya tenían herramientas similares para incentivar inversiones de largo plazo. Eso pone a Argentina en igualdad de condiciones con otras jurisdicciones mineras y energéticas importantes. No es casualidad la cantidad de proyectos que buscan adherirse al régimen. Estamos hablando de inversiones por miles de millones de dólares. Argentina ya tenía los recursos, la ubicación geográfica y las oportunidades. El RIGI termina funcionando como un incentivo adicional para que muchos proyectos finalmente se materialicen.
P.: ¿La tensión geopolítica mundial puede afectar estos desarrollos?
G.H.: Algo afecta siempre. Sería ingenuo decir que no. Pero también hay factores que juegan muy a favor de la región. Latinoamérica es vista hoy como un lugar relativamente estable, sin conflictos bélicos internos y con cercanía a Estados Unidos, que sigue siendo el mercado más importante del mundo. Además, hay una demanda creciente de energía y minerales críticos. Todo el desarrollo de inteligencia artificial, data centers, electrificación y energías renovables necesita muchísima energía y muchísimos minerales.
Entonces, por donde se lo mire, Argentina tiene una oportunidad enorme. Y estos proyectos se piensan a veinte años, no a tres meses. No se definen por una coyuntura puntual de inflación o de tasas de interés. Los fundamentos son mucho más profundos.
Periodista: También se habla mucho del desarrollo de proveedores alrededor de la minería. ¿El sistema financiero se prepara para eso?
G.H.: Sí, totalmente. Porque estos proyectos generan un ecosistema enorme alrededor. No es solamente la mina o el proyecto energético. Se necesita infraestructura, caminos, electricidad, agua, puertos, líneas de transmisión, logística y miles de proveedores. Dentro de Citi tenemos distintas divisiones. Desde Corporate Bank trabajamos con grandes corporaciones, pero también existe Citi Commercial Bank, que apunta a empresas más chicas aunque igualmente muy importantes, y ahí hay un potencial enorme para acompañar proveedores y cadenas de valor. Además, el crecimiento de estos sectores también impulsa al sistema financiero en general. Va a haber más demanda de financiamiento, de servicios bancarios, de infraestructura y de soluciones financieras de todo tipo.
P.: ¿Argentina realmente volvió a captar atención internacional?
G.H.: Sí, claramente. Basta ver el interés que despiertan eventos internacionales vinculados a Argentina o la cantidad de compañías globales que están mirando proyectos en el país. Hoy prácticamente todas las grandes mineras del mundo tienen una pata en Argentina o están evaluando oportunidades. El mundo necesita estos recursos y, además, busca diversificar proveedores. Después de la pandemia y de distintos conflictos globales, las cadenas de suministro empezaron a verse de otra manera. Hoy se valora muchísimo más la posibilidad de tener múltiples fuentes de abastecimiento confiables.
Periodista: ¿Cómo analiza Citi a las compañías con las que trabaja en proyectos de esta magnitud?
G.H.: Ahí hacemos un trabajo extremadamente exhaustivo. Cuando se habla de financiamientos de largo plazo o de proyectos multimillonarios, el sponsor es fundamental. Más allá de la nacionalidad de la empresa, lo importante es conocer bien quién está detrás, cuál es su experiencia, su track record y su conocimiento de la industria. Cuanto más conocemos a una compañía y más experiencia tiene desarrollando proyectos similares, más fácil es para nosotros acompañarla financieramente.
P.: ¿Hay minerales que hoy despierten más interés que otros?
G.H.: Nosotros trabajamos con distintos segmentos: cobre, litio, minerales críticos y otros recursos estratégicos. Pero el enfoque principal es entender qué necesita el cliente y cómo podemos agregar valor al proyecto. Lo que sí muestra claramente el interés global es el hecho de que el head global de Metals & Mining de Citi venga todos los años a Argentina. Eso demuestra el foco que hoy tiene el país dentro de la estrategia internacional del banco.
P.: ¿Cuánto influye el ruido político en este tipo de inversiones?
G.H.: Ruido político existe en todos lados. Argentina no es la excepción. Pero el punto más importante no es el ruido en sí, sino evitar que cada cambio de ciclo implique volver a empezar desde cero. Los inversores entienden que los mercados emergentes tienen volatilidad. Lo importante es que existan fundamentos sólidos y continuidad en las reglas. Si Argentina logra sostener esa estabilidad y evitar cambios bruscos cada pocos años, los proyectos van a poder desarrollarse sin inconvenientes. Porque las oportunidades están y el interés internacional también.
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