
En síntesis: Emotiva, introspectiva, melancólica.
«Dear Killer Nannies: Criado por sicarios»
(Colombia-México/2026) Miniserie 3 Eps. Documental.
Disney+
En esta miniserie dirigida por el argentino Pablo Fendrik y el colombiano Juan Felipe Cano, con producción de Sebastián Ortega, se reconstruye el caso de Juan Pablo Escobar, hijo de Pablo Escobar Gaviria, criado por guardaespaldas del crimen organizado, donde el cuidado se transforma en formación para la violencia. Con John Leguizamo y Victoria Henao, el relato expone una infancia sin refugio.
Cruda y perturbadora, incomoda más de lo que explica. Impacta por su dureza y deja una pregunta que persiste: cuánto destino y cuánto abandono hay detrás del horror.
En síntesis: Violencia, origen, destino.
«El quinto día»
(«The Swarm», EE.UU./2023) Miniserie 8 Eps.
Flow
Relato de ficción y suspenso, creado por Frank Schätzing (basado en su novela) y con Alexander Karim y Cécile de France como figuras centrales. Todo arranca en el mar cuando fenómenos inexplicables empiezan a encadenarse y convierten a los océanos en una amenaza silenciosa.
Ambiciosa y de escala global, mezcla ciencia y catástrofe con pulso irregular pero atmósfera inquietante. Cuando el relato encuentra foco, resulta perturbador.
En síntesis: Ambiciosa, irregular, inquietante.
«Euphoria»
(EE.UU./2026) Temporada 3, ocho episodios
HBO+
Es una serie dramática estadounidense, creada por Sam Levinson y con Zendaya y Sydney Sweeney al frente. La nueva temporada retoma a sus personajes en un punto más oscuro, donde las adicciones, los vínculos y la identidad ya no admiten escapatoria fácil.
Con estética intensa y pulso emocional al límite, vuelve a incomodar y fascinar por igual. Cuando se excede, pierde foco; cuando acierta, es demoledora. Muchos opinan que esta es la despedida.
En síntesis: Cruda, excesiva, magnética.
«Disneynature: Orangután»
(EE.UU./2026) Documental.
Disney+
Es una propuesta documental dirigida por David Gelb. Sigue la vida de una madre orangután y su cría en la selva, mostrando el aprendizaje cotidiano en un entorno tan fascinante como amenazado.
Con mirada sensible y ritmo sereno, combina observación íntima y conciencia ecológica sin subrayados. La emoción aparece en lo simple.
En síntesis: Tierna, contemplativa, reveladora.
«Ciudad de las sombras»
(«Gyeongseong Creature», 2025)
Netflix
Es una serie de suspenso urbano dirigida por Park Seo-joon. Todo comienza con una desaparición en una ciudad opresiva, donde las pistas conducen a una red de secretos que parecen tragarse a quienes intentan iluminarlos.
De clima oscuro y avance envolvente, combina intriga con mirada social. Cuando acelera, atrapa; cuando se detiene, inquieta.
En síntesis: Densa, atrapante, sombría.
«El asesino de Tik Tok»
(España/2025) Miniserie 2 Episodios
Netflix
Dirigida por Héctor Muniente, reconstruye la desaparición de Esther Estepa, española de 42 años que en 2023 coincide en un viaje con un supuesto creador digital. El rastro en redes se vuelve la clave de un caso inquietante.
De ritmo ágil y clima perturbador, explora la fragilidad de la identidad online y cómo lo íntimo se vuelve público. Eficaz y cercana, deja un eco incómodo sobre la exposición digital.
En síntesis: Misterio, redes, peligro.
Estrenos en cine
«Risa y la cabina del viento»
(Argentina/2025)
Es un drama fantástico de Juan Cabral, triunfador en Mar del Plata, con Elena Romero, Diego Peretti, Joaquín Furriel y el debut de Cazzu. La historia sigue a una niña que encuentra una cabina capaz de conectar con los muertos y decide usarla para reencontrarse con su padre.
De clima poético y raíz patagónica, combina duelo y fantasía con una sensibilidad poco frecuente. Cuando parece leve, golpea; cuando emociona, no pide permiso. Y ahí encuentra su verdad. Para ver.
En síntesis: Delicada, emotiva, luminosa.
«Caso 137»
(«Dossier 137», Francia/2025)
Una buena sorpresa del último cine francés, con Léa Drucker al frente. Parte de un expediente que reabre un caso de violencia policial durante una protesta de los «chalecos amarillos», donde un joven resulta gravemente herido y las versiones oficiales empiezan a resquebrajarse.
De tono sobrio y mirada incisiva, evita el golpe fácil y construye tensión desde lo institucional. Cuando la verdad aparece, no alivia: incomoda. De tremenda actualidad, vale la pena verla con los ojos bien abiertos.
En síntesis: Austera, tensa, incómoda.
«Lo que mata»
(«The Things You Kill», Turquía/2024)
Es un drama de suspenso, dirigido por Alireza Khatami y con Ekin Koç al frente. Todo arranca con un hecho violento que desarma la vida de un hombre y lo empuja a una deriva donde la culpa y la necesidad de justicia empiezan a confundirse.
De tono contenido y atmósfera inquietante, avanza sin estridencias hasta volverse incómoda. Cuando parece tomar distancia, en realidad está hundiéndose más.
En síntesis: Oscura, inquietante, perturbadora.
«La posesión de la momia»
(«The Cursed», EE.UU./2026)
Es una película de género -terror-, dirigida por Lee Thongkham y con Arak Amornsupasiri, donde el disparador es el hallazgo de una reliquia antigua que despierta una presencia que no debería volver, y que empieza a filtrarse en la vida cotidiana de sus protagonistas.
De clima opresivo y sustos dosificados, apuesta al terror clásico con un trasfondo de maldición y encierro. Cuando se desata, no da respiro. Terror bien resuelto.
En síntesis: Oscura, asfixiante, desconcertante.
También se estrenan
La propuesta de terror argentina «Memoria de una madre» (2026), de Mauro Iván Ojeda. Y para los chicos en animación digital 3D, «David» (2026), de Brent Dawes y Phill Cunningham, que da una nueva mirada musical del joven rey bíblico.
El personaje de la semana
Keanu Reeves: el héroe que nunca se siente héroe
Hay actores que construyen una carrera; Keanu Reeves parece haber moldeado un mito involuntario. Nacido en Beirut -en 1961- y criado entre mudanzas, trabajos ocasionales y una biografía sin anclajes firmes, encontró en la actuación un lugar donde quedarse sin dejar de ser un poco extranjero en todas partes.
Tal vez por eso su presencia en pantalla tiene algo de ajeno y cercano a la vez: un héroe que nunca termina de sentirse cómodo en su propio traje.
Su recorrido empieza en los 80, pero toma forma con «Punto límite» («Point Break», 1991, Prime Video), de Kathryn Bigelow, donde ya asoma esa mezcla de intensidad y vulnerabilidad. Un par de años antes en la costa californiana, donde se filmó esta película, un durísimo accidente con su moto que le dejó una enorme cicatriz en su pecho y abdomen, tal como se ve en este flim.
Poco después llega el golpe popular con «Máxima velocidad» («Speed», 1994, Star+), de Jan de Bont, que lo instala como héroe de acción sin perder su aire de tipo común. Pero el verdadero punto de inflexión es Matrix («The Matrix», 1999, Netflix), de los hermanos Wachowski: ahí no solo redefine su carrera, sino también la ciencia ficción, un clásico que lo convierte en un ícono generacional.
Lejos de encasillarse, Reeves alterna caminos. Se permite el romanticismo melancólico de «La casa del lago» («The Lake House», 2006, HBO+), remake de un film dirigida por el argentino Alejandro Agresti, donde el tiempo y el amor se cruzan en clave íntima.
Como si todo eso fuese poco, explora lo experimental con «Una mirada en la oscuridad» («A Scanner Darkly», 2006, MUBI), de Richard Linklater, una rareza animada que confirma su gusto por correrse de lo obvio.
También abraza el costado oscuro con «Constantine» (2005, HBO+), de Francis Lawrence, donde su inexpresividad juega a favor de un personaje que vive entre mundos.
Cuando parecía que su lugar en el cine ya estaba definido, vuelve a empezar. La saga de John Wick iniciada en 2014, con cuatro entregas hasta 2023 (Prime Video), de Chad Stahelski, lo reposiciona como un héroe crepuscular: menos palabras, más cuerpo, una épica construida desde el cansancio y la pérdida.
Ahí Reeves encuentra otra forma de decir lo mismo: que detrás de la acción siempre hay algo roto.
Esa coherencia silenciosa es, quizá, su marca. No es un actor de grandes discursos ni de transformaciones espectaculares sino alguien que repite una intensidad, una forma de estar, y en esa repetición encuentra matices. Puede parecer limitado hasta que se entiende que su fuerza está en sostener una identidad en un sistema que suele exigir lo contrario.
Hoy, mientras suma un nuevo capítulo con Una curiosidad llamada «Outcome», espejo de un Hollywood en bambalinas, la sensación no cambia demasiado. Reeves no corre detrás de las películas: las atraviesa. Y en ese tránsito, a medio camino entre la estrella y el tipo común, sigue construyendo algo raro en Hollywood: una figura que no necesita imponerse para ser inolvidable.
Fuente: Agencia DIB
Fuente y Foto: DIB

