En el segmento mayorista, el tipo de cambio cerró en $1.354 para la venta, tras caer $16 en la última jornada, y perforó así niveles mínimos nominales de casi seis meses. Esta dinámica se da en paralelo a un volumen operado superior a u$s581 millones, reflejo de una plaza con fuerte presencia vendedora.
La baja del dólar amplió la distancia respecto del techo de la banda cambiaria, actualmente en $1.675,85, lo que deja una brecha del 23,8%. Este margen le otorga al BCRA espacio para intervenir comprando divisas sin presionar los límites del esquema.
En esa línea, la autoridad monetaria mantiene una activa participación en el mercado: ya acumula compras netas por más de u$s5.500 millones en lo que va de 2026 y superó el 50% de su meta anual. Solo en la última jornada sumó otros u$s112 millones, consolidando un proceso de recomposición de reservas que se apoya en la estacionalidad favorable del agro.
El movimiento también se replicó en los mercados financieros. Los contratos de dólar futuro registraron caídas de hasta 1,5%, con un mercado que ahora “pricea” un tipo de cambio mayorista en torno a $1.368 para fin de abril. En tanto, los dólares financieros operaron con leves bajas: el contado con liquidación se ubicó en $1.469,66 y el MEP en $1.402,60, mientras que el blue avanzó a $1.400.
En el segmento minorista, el promedio relevado por el BCRA se posicionó en $1.387,78, con el Banco Nación en $1.385, lo que lleva al dólar tarjeta a la zona de $1.800.
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Cómo juega el dato de inflación en el dólar
Más allá de la dinámica de corto plazo, la inflación comienza a jugar un rol clave en la hoja de ruta cambiaria. El dato de marzo, que marcó un 3,4% mensual según el INDEC, impactará con rezago en la actualización de la banda: hacia fines de mayo, el techo se ubicaría en torno a $1.757, mientras que el piso rondaría los $792.
Este esquema, que ajusta en función del IPC con dos meses de atraso, actúa como ancla nominal en un contexto donde el mercado viene moderando sus expectativas de devaluación. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA recortó nuevamente sus proyecciones y ubica al dólar mayorista en $1.420 en promedio para abril y en $1.700 hacia diciembre de 2026.
De concretarse, implicaría una suba interanual del 17,4%, por debajo tanto de estimaciones previas como de la inflación proyectada para el mismo período, cercana al 30%.
Sin embargo, este proceso de apreciación cambiaria empieza a encender señales de alerta. El tipo de cambio real multilateral se encuentra en niveles mínimos desde 2017, lo que reabre el debate sobre un eventual atraso cambiario.
En el mercado advierten que, si bien la actual oferta permite sostener la calma, el equilibrio sigue siendo delicado. Con el ingreso de la cosecha gruesa todavía en fase inicial, las próximas semanas serán clave para profundizar la acumulación de reservas.
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