El entrenamiento en la tercera edad es imprescindible, pero también hay que cuidarse de las exigencias que puedan lastimar.

Es cierto que no hay mejor remedio para el bienestar corporal que un entrenamiento regular, pero una exigencia desmedida puede ser contraproducente. Por eso es necesario saber de qué somos capaces. Con una actividad física controlada y progresiva, la autonomía a la hora de hacer las tareas cotidianas puede ser posible.
Eso sí, exigir y sobrecargar los músculos y huesos superando nuestras posibilidades puede ser peor que no hacer ejercicio alguno. Por eso, consideramos importante enfocarnos en los esfuerzos que mayores beneficios puedan traer a nuestra salud, tanto física como psicológicamente.
Caminata
Imagen: Freepik
Que ejercicios son recomendados para mayores de 70 años
Desde especialidades como la fisioterapia y la kinesiología, se coincidió en que «Si no se mantiene una buena alimentación, un descanso de calidad y se practica ejercicio físico, se corre el riesgo de desarrollar osteoporosis u osteopenia». El entrenamiento debe centrarse en tres ejes: fuerza, coordinación y trabajo cardiovascular.
Entre los ejercicios más efectivos para un entrenamiento bien complementado, están actividades como: Caminatas rápidas o marchas cortas, pedaleo o bicicleta fija, natación o ejercicios acuáticos, equilibrio y coordinación y musculación ligera, con la intención de aumentar gradualmente la carga teniendo en cuenta la capacidad muscular.
El entrenamiento que deben evitar
Así como es importante incorporar los ejercicios de forma regular, y mientras más fitness sea nuestro estilo de vida más saludable será el envejecimiento, también es clave evitar los errores relacionados con un tipo de exigencia que no podemos soportar. Realizar entrenamientos para los que no estamos capacitados puede ser nocivo para nuestros músculos.
Por eso, hay que evitar ejercicios como los isométricos prolongados, sobre todo las personas hipertensas. Los movimientos de alto impacto, como saltos o trotes intensos también pueden generar lesiones, como las pesas excesivas o las elongaciones forzadas, más aún en personas con bajo nivel de colágeno.
Ambito

