

Dos fechas de suspensión para los jugadores y sanción de seis meses para Juan Sebastián Verón por “el comportamiento asumido por el plantel del Club Estudiantes de La Plata” en el encuentro ante Rosario Central, en el cual el elenco rosarino “se presentó en su condición de Campeón del Torneo 2025, y en cuyo marco se dispuso la realización de un pasillo de homenaje al campeón por parte del equipo visitante”. La medida disciplinaria del Tribunal de Disciplina se dio a conocer esta tarde, cuatro días después del partido.
En la resolución que se conoció esta tarde se resolvió “sancionar al presidente del Club, Juan Sebastián Verón, con una suspensión de seis meses para toda actividad relacionada con el fútbol, por infracción al artículo 12 del Código Disciplinario”. Ese artículo de tres incisos comienza: “Los clubes, así como sus jugadores, oficiales o cualquier otro miembro o persona que desempeñe una función en su nombre deberán respetar las Reglas de Juego, los Estatutos de la AFA y los reglamentos, las directivas y las decisiones de la AFA; Asimismo, deberán cumplir con los principios del juego limpio, la lealtad y la integridad”.
Luego, se resolvió también “sancionar con dos fechas de suspensión a los jugadores (…) que participaron del pasillo de homenaje y adoptaron la conducta reprochada, individualizados en las presentes actuaciones —entre ellos Muslera Micol Néstor Fernando, Gómez Román Agustín, Núñez Santiago Misael, Palacios Tiago Asael, Farías Facundo Hernán, González Pírez Leandro Martín, Arzamendia Santiago Daniel, Cetre Angulo Edwuin Stiven, Piovi Lucas Ezequiel, Medina Cristian Nicolás y Amondarain Mikel Jesús, por infracción al artículo 12 del Código Disciplinario”.
Estas sanciones, aclara el Tribunal de Disciplina, “se computarán en el próximo torneo oficial en el que el Club Estudiantes de La Plata intervenga con su plantel profesional masculino, debiendo cumplirse sobre la base de partidos efectivamente disputados por el equipo, y de modo tal que la sanción resulte proporcionada y no afecte la integridad de la competición en curso”.
Sobre Santiago Núñez, capitán del equipo, además, recae la “prohibición de ejercer la función de capitán de cualquier equipo oficial del citado club por el término de tres meses, como medida accesoria fundada en su especial condición de liderazgo y en las facultades disciplinarias de este Tribunal”.
Además, se resolvió una sanción económica por “4.000 v.e. (NdR: entradas generales, $ 120.000.000) por conducta ofensiva y violación de los principios del juego limpio, al haberse desnaturalizado el pasillo de homenaje al campeón mediante gestos colectivos de desprecio”, siempre en los términos del artículo 12 del Código Disciplinario”.
Por último, se dispuso “la continuación de las presentes actuaciones respecto de los restantes miembros de la Comisión Directiva del Club Estudiantes de La Plata, a fin de determinar, en su caso, las responsabilidades disciplinarias que pudieran corresponderles en relación con los hechos investigados”.
En cuanto a la descripción de los hechos, “si bien los jugadores del Club Estudiantes de La Plata se ubicaron materialmente en el pasillo, un número significativo de ellos —incluyendo a su capitán y principales referentes— adoptaron una actitud de abierta desaprobación, consistente en dar la espalda al equipo homenajeado durante el ingreso de este, desnaturalizando la esencia del reconocimiento protocolar previsto”.
De acuerdo con el Tribunal de Disciplina, “dicho comportamiento fue percibido y consignado como una conducta contraria al respeto debido al club campeón y a la finalidad del homenaje, por cuanto implicó negar el saludo simbólico que el pasillo representa, afectando la imagen del fútbol de alta competencia y el ejemplo que se proyecta a la comunidad futbolística en su conjunto”.
Y en los considerandos, el Tribunal de Disciplina se expidió en 26 incisos, a lo largo de siete carillas. Por ejemplo, da cuenta de que el artículo 12 del Código Disciplinario “establece que cualquier hecho inmoral o reprobable o acto que signifique indisciplina, no previsto en el Código será reprimido con la pena adecuada a su naturaleza, gravedad y circunstancias, pudiendo aplicarse diversas sanciones”. Y en ese sentido, “no puede olvidarse que uno de los objetivos de la AFA, según (…) su Estatuto, es ‘promover la integridad, la ética y la deportividad…’”.
Según los considerandos, “el pasillo de homenaje al club campeón constituye un acto simbólico y protocolar que materializa los valores de respeto, reconocimiento al mérito deportivo, caballerosidad y juego limpio, todos ellos protegidos por el artículo 12 del Código Disciplinario y por los principios generales que se encuentran establecidos en el ordenamiento de la AFA”. La esencia de ese acto, sigue el texto, “no reside en la mera presencia física de los jugadores, sino en la manifestación positiva, explícita o implícita, de reconocimiento hacia quien ha alcanzado el título en el campo de juego”.
De lo que sucedió en la cancha de Rosario Central, en el encuentro de octavos de final del torneo doméstico, dice el inciso 8, “la actitud de dar la espalda al campeón durante su ingreso, adoptada de manera colectiva y en un contexto de alta visibilidad pública, importa un mensaje de desvalorización del logro deportivo ajeno y de ruptura con las reglas no escritas de respeto entre instituciones”. Y sigue el inciso 9: “Que dar la espalda al rival, en el marco de un pasillo de honor, excede con mucho una reacción espontánea o un gesto de disconformidad puntual; implica, en su significación objetiva, negar la condición de par deportivo del otro, rehusar el reconocimiento de su esfuerzo y de su triunfo, e instalar una lógica de hostilidad simbólica incompatible con la noción de ‘compañeros de profesión’ que el fútbol profesional pretende afirmar. La conducta no se agota en un reproche hacia una decisión adoptada por el órgano organizador de la competición, sino que se proyecta como una falta de respeto directa hacia los jugadores del club campeón, hacia los restantes protagonistas del torneo y hacia el propio deporte”.
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Fuente y Foto: DIB
