El turismo en la provincia de Buenos Aires ofrece rincones escondidos que parecen salidos de un sueño. Uno de ellos, con dunas infinitas y mar abierto, se ganó el corazón de artistas, caminantes y aventureros por igual.
La luz, el viento y el silencio componen una postal que inspira y conmueve. En esta pequeña joya costera, cada atardecer pinta el cielo de colores intensos, ideal para quienes buscan belleza natural y un descanso lejos del ruido.
Dónde queda Costa Bonita
Costa Bonita se encuentra a solo 13 kilómetros de Necochea, dentro del partido bonaerense del mismo nombre. Aunque cercana a un centro urbano, mantiene su esencia agreste y tranquila.
Fue fundada en 1948 por el empresario Mario Corte, y desde entonces se mantuvo como un balneario alternativo, elegido por quienes prefieren paisajes solitarios, aire puro y naturaleza en estado salvaje.
Actividades para hacer en Costa Bonita
Este paraje ofrece caminatas entre dunas, avistaje de aves, fotografía de paisajes y observación de restos fósiles. También hay formaciones rocosas donde se alojan peces y moluscos, ideales para quienes disfrutan explorar con marea baja.
Durante los días de viento fuerte, el mar se muestra en su versión más dramática, y deja al descubierto antiguas cuevas y restos del barco encallado Pesuarsa II, un escenario que despierta la imaginación.
La playa invita a fogones al atardecer, largas caminatas y momentos de introspección. La falta de infraestructura tradicional favorece una experiencia más auténtica y contemplativa.
Cómo ir hasta Costa Bonita
Para llegar desde la Ciudad de Buenos Aires, se toma la Ruta Nacional 2 hasta Coronel Vidal, luego se conecta con la Ruta Provincial 55 en dirección a Balcarce, y desde allí se sigue hasta Necochea.
Desde el centro de Necochea se accede por camino costero o en transporte local. El trayecto se puede realizar en auto, bicicleta o incluso caminando, ideal para quienes disfrutan del contacto directo con la naturaleza.
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