
Una mujer, acusada de formar parte de una banda que cometió un robo millonario -entre pesos, dólares y joyas- en un country del partido de La Plata fue detenida en Madrid, España, y ahora las autoridades esperan su extradición. La acusada, identificada como Jésica Elizabeth Clavijo, de 36 años, manejaba el auto que ingresó al barrio cerrado con una tarjeta falsa y quedó filmada en las cámaras del lugar.
Según informaron fuentes policiales a medios de la capital bonaerense, la búsqueda de Clavijo era de máximo interés por Interpol y fue detenida el lunes en Madrid por la Policía Nacional española.
Los investigadores creen que ella fue quien iba al volante de un Peugeot 208 que burló la seguridad privada del country Grand Bell, se dirigió hasta un lote e ingresó a la vivienda mediante la fuerza junto a cuatro hombres. Allí la banda sustrajo una suma millonaria entre dólares, pesos, joyas y armas de fuego, para luego darse a la fuga rompiendo la barrera de ingreso al country.
Luego de los hechos se logró obtener imágenes de los imputados y se secuestró el vehículo utilizado, que terminó abandonado en las cercanías cuando la banda cambió de auto.
Más adelante se realizaron tres allanamientos, en los que tras conseguirse elementos de interés para la causa se pudo identificar a la que sería la cabecilla de la organización, Jésica Clavijo.
Primero la buscaron en Córdoba, de donde era oriunda, pero luego los investigadores tuvieron el dato de que había abandonado el país. De ese modo, la fiscalía pidió a Interpol máximo interés en su captura solicitada y finalmente Clavijo finalmente fue detenida en Madrid luego de haber sido identificada por la Policía Nacional Española.
La mujer fue alojada en sede de la Policía Nacional de Madrid a la espera de extradición, que se encuentra siendo tramitada por la fiscalía que interviene en la causa.
Sábado a la noche
El robo ocurrió el sábado 22 de abril, cerca de las 21, en una vivienda de ese barrio cerrado de la localidad de City Bell y tuvo como víctima a la familia de un empresario de la carne platense. Las sospechas recayeron sobre alguien del entorno ya que no podrían saber que el cofre donde el dueño guardaba “los ahorros de toda una vida de trabajo” estaba detrás de un espejo, dentro del vestidor de la habitación de la planta alta.
Además, se habló de la “precisión quirúrgica” del ilícito, que no demoró más de diez minutos. La bóveda sólo se abría con código de huella digital, pero fue barreteada. De allí los investigadores presumen que la banda tenía conocimientos específicos para actuar rápido en este tipo de maniobras. (DIB) MM
Fuente y Foto: DIB
