A una semana de las PASO en Madariaga y el país, vale tomar los datos estadísticos para imaginar un escenario posible de la oposición local de cara a las generales de Octubre.
Sacando al Frente de Izquierda de la discusión (no por desmerecer sino por obvias razones ideológicas que lo distancian del peronismo y afines), las PASO 2023 parecen definir lo mismo que viene sucediendo en las urnas desde el 2015 aunque sin traducción en la práctica o realidad. El liderazgo de la oposición o interlocutor directo con el oficialismo.
Ante el inegable crecimiento político (en caudal de votos al menos) de Esteban Santoro, la oposición pos 2015 en Madariaga no ha parado de dirimirse en las PASO. Hoy 2023, mientras a Carlos Caro lo respalda el propio Partido Justicialista y el Frente Renovador con Guillermina Eyras como máxima referente; Ciro Albarengo viene con La Campora de respaldo y Valeria Medina como principal candidata al HCD. Ambos mantienen en estadísticas numeros muy parejos, aunque en escenarios muy distintos que vale la pena repasar.
En el año 2017 la oposición peronista en dos frentes electorales nucleó el mayor número de votos que alcanzó Ciro Albarengo y La Cámpóra en unas PASO con 2624 votos. El Frente Renovador (1Pais) con 1483 votos y el PJ Partido Justicialista (Cumplir) con 1447 votos.
Ya para las elecciones ejecutivas (y lógicamente en otro escenario) del año 2019. Albarengo obtuvo 2188 votos, Guillermina Eyras 853 votos y el Partido Justicialista 2558 votos, siendo Gabriel González quién compitiera en definitiva por la intendencia en octubre.
La última vez en que la interna legislativa se dirimiera entre Carlos Caro en conjunto con Tamara Daiub (del espacio de Ciro Albarengo) y Federico Zotta, fue en el año 2021; alzándose con 2140 para Caro y 1482 votos para Zotta. Esta interna representó el número más bajo alcanzado con 3622 votos para unas primarias.
En una elección legislativa dónde la proyección está dada por la baja participción del electorado, y un marcado descenso en los votos de la oposición, el oficialismo a manos del radicalismo en Madariaga puede incluso darse el lujo de desafiar el escenario nacional e ir con boleta corta. «El curioso caso Madariaga» lo llaman en la provincia.
Sin «arrastre» de un candidato nacional en una elección ejecutiva, Esteban Santoro desafía sus propios números y mira desde arriba quién será en definitiva su competidor inmediato: o Carlos Caro y Guillermina Eyras (PJ y FR), o bien Ciro Albarengo en la intendencia y La Campora con Valeria Medina en el Concejo Deliberante.
Un último dato, en las últimas elecciones el coeficiente para el ingreso de 1 concejal estuvo en 1999 votos en General Madariaga, solo con el resto le valieron el ingreso de Caro y Dahib. El peronismo de Madariaga también jugará contra su propio handycap.
