El hecho ocurrió en Ostende en el año 2015, cuando los autores y hoy condenados Julia Miranda y Darío Barrientos, fueron directamente a matar a Jorge Luis Barrios. Según consideraciones de la sentencia, no hacía falta infringir más dolor si el propósito era la muerte, “pero eligieron esa especial modalidad con el fin de aumentar su padecimiento”.

La condena recayó por comprobarse un homicidio con premeditación, ensañamiento y alevosía; y por ello fueron condenados a prisión perpetua.

El 8 de julio del 2015, Julia Raquel Miranda y Darío Adrián Barrientos llegaron a la vivienda de Jorge Luis Barrios (Arcachón 1464) con el propósito de matarlo. En esas circunstancias le ocasionaron una lesión en las partes blandas del ojo izquierdo y traumatismo de cráneo con hemorragia cerebral. Inconsciente la víctima, los perpetradores aprovecharon la ocasión para avanzar en el ensañamiento y alevosía, realizándole más de cincuenta lesiones mediante el uso de un cuchillo, en el tórax, cara, muslo, cuello, en la cabeza y otras zonas del cuerpo, para finalmente lesionarlo en el corazón, lo que produjo una hemorragia y su muerte.

Los jueces comenzaron a desentrañar el misterio de los autores, a partir de dichos de testigos. Uno de ellos manifestó que la casa de Barrios era frecuentada por una mujer, a la que le decían “La sin sal”, también “Pato” –la sindicada Julia-, quien vivía en Valeria del Mar pero oriunda de Madariaga.

En horas de la tarde del día del asesinato, Darío Barrientos y su tía Julia Miranda viajaban como pasajeros de un remis rumbo a Gral. Madariaga. Al acercarse el vehículo a un control policíal de tránsito, Barrientos amenazó al conductor con un cuchillo para que no se detuviera, el chofer de igual manera se detuvo e hizo un gesto con los ojos al policía que se acercó para mostrarle lo que estaba pasando. Al ser identificados los pasajeros, se encontró entre las prendas del joven el cuchillo utilizado para las amenazas, siendo por ello aprehendido.

En la escena del crimen los cotejos de ADN determinó que había un “perfil genético femenino completo”, que se correspondía con la muestra sanguínea extraída a Julia Raquel Miranda.

Por todo ello Julia Raquel Miranda, de 46 años de edad, nacida en General Madariaga y Darío Adrián Barrientos, de 33 años, nacido y con domicilio en Gral. Madariaga, fueron condenados a Prisión Perpetua, por homicidio agravado por ensañamiento y alevosía.

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