El núcleo duro de la Casa Rosada inauguró el año político con una derrota. El radical Daniel Kroneberger le arrebató la candidatura a gobernador de La Pampa al diputado Carlos Mac Allister, miembro fundador del PRO y ex secretario de Deportes del gobierno de Macri.

En el PRO aún no se explican si su candidato fue arrastrado por los vaivenes de la economía o por la falta de recursos, pero reconocen que la imagen de Macri en La Pampa se desplomó.

Según trascendió desde el equipo político que conduce Marcos Peña hicieron pocos esfuerzos por revertir una tendencia que conocían al menos desde hace un mes y medio, dejando así que se consolide un resultado que daña el liderazgo político de Macri, ya que Mac Allister no es un dirigente más.

Mac Allister fue diputado desde 2013 y en 2015 renunció a su banca para manejar la extinta Secretaría de Deportes de la Nación.

La UCR conserva una importante estructura en la provincia y a pesar de haber perdido a su candidato Juan Carlos Marino, denunciado por acoso, pudo imponerse gracias a sus comités locales.

De las primarias no participó el peronismo, ya que alcanzó un acuerdo de unidad y lleva como candidato a gobernador al diputado nacional Sergio Ziliotto.

El gobernador de Mendoza y presidente de la UCR, Alfredo Cornejo, ya se había manifestado sobre al proponer que el radicalismo compita con candidato propio en las elecciones primarias (PASO) contra la fórmula que encabezará el Presidente Mauricio Macri.

Ahora con la victoria radical en La Pampa, muchos radicales díscolos se afianzan en esa postura, y alzan la postulación presidencial de Martín Lousteau.

Quienes pugnan por esta estrategia son Ricardo Alsonfín, Enrique «Coty» Nosiglia, Rafael Pascual, Emiliano Yacobitti, Ramón Mestre, Jorge Sappia, Federico Storani, Juan Manuel Casella, Luis «Changui» Cáceres, Gustavo Valdés, y la Juventud Radical.

Un sector nada desdeñable a la hora de ponerse de acuerdo en una estrategia común. Del otro lado, están quienes pretenden no mellar a Mauricio Macri con una interna, y así facilitar a la cada vez más fuerte candidatura de Cristina Fernández de Kirchner.

Lo cierto es que hasta 2017 la reelección del Jefe de Estado era un hecho, pero actualmente se le animan hasta las radicales, que en las PASO de 2015 obtuvieron el 3% de los sufragios (menos que los votos en blanco).

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