Dueño de un restaurante de Pinamar condenado a 8 años de prisión por abuso y promoción de prostitución.
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Dueño de un restaurante de Pinamar condenado a 8 años de prisión por abuso y promoción de prostitución.

El comerciante Alberto Claudio Tinari, quien gestionaba un restaurante en un balneario de Pinamar hasta el año 2021, ha sido condenado a una pena de 8 años de prisión por el Tribunal Federal de Mar del Plata. Esto viene después de haber abusado sexualmente de una camarera y de intentar involucrar a otras dos en fiestas privadas en Cariló.

En un juicio unipersonal llevado a cabo en el Tribunal Federal de Mar del Plata, se resolvió la condena de Tinari por los delitos de «promoción o facilitación de la prostitución» y «abuso sexual con acceso carnal». Estos actos ocurrieron durante la temporada 2020/2021 en Pinamar.

Sin embargo, es importante señalar que Tinari fue absuelto del cargo de trata de personas con fines de explotación laboral. A pesar de haber contratado a jóvenes en condiciones precarias para trabajar en su restaurante, este cargo no prosperó en el juicio.

Durante el proceso judicial, se demostró que Tinari promovió la prostitución de dos de las jóvenes camareras que había contratado, ofreciéndoles participar en fiestas privadas a cambio de dinero.

El fiscal del caso, Juan Manuel Pettigiani, subrayó la importancia de abordar estos hechos desde una perspectiva de género, dado que las víctimas eran mujeres jóvenes en una situación vulnerable. Destacó la necesidad de combatir las prácticas abusivas y de dominación hacia las mujeres.

Estos terribles acontecimientos tuvieron lugar en plena pandemia por el coronavirus, cuando las oportunidades laborales eran aún más limitadas. Las víctimas, de apenas 18 años, fueron sometidas a un ambiente de acoso y abuso por parte de su empleador.

El condenado, Tinari, no mostró ningún remordimiento y negó rotundamente los cargos en su contra. Además, tanto las víctimas como los testigos declararon haber sufrido amenazas y hostigamiento durante y después del período de trabajo.

En diciembre de 2020, Tinari (y su pareja) manejaba el restaurante del balneario “Botavara”, ubicado en avenida Del Libertador Norte, entre Poseidón y Selene, de Pinamar, para el que había contratado a mujeres jóvenes de 18 años recién cumplido para que trabajaran como camareras. Sin embargo, según pudieron demostrar durante el debate el fiscal Juan Manuel Pettigiani y el auxiliar fiscal Carlos Fioritti, Tinari buscaba ser una especie de proxeneta y prostituir a estas camareras en exclusivas fiestas privadas que se realizaban en Cariló.

En el debate se pudo demostrar que desde el 20 de diciembre de 2020 hasta los primeros días del mes de enero de 2021 Tinari promocionó el ejercicio de la prostitución de dos jóvenes que había contratado como camareras para que trabajaran en su restaurante.

En ese contexto, les ofreció concurrir a fiestas privadas para mantener relaciones sexuales a cambio de 100 dólares por cada hombre con el que estuvieran.

Además, en el juicio se demostró que el 22 de diciembre de 2020, a las 21, en el interior del Hotel Trinidad Tinari abusó sexualmente de una joven.

Las víctimas, mujeres de unos 18 años, habían sido contratadas para trabajar una temporada de verano como camareras y se encontraron con otro escenario: con un empleador acosador, que abusó a una de ellas e intentó prostituir a las demás, quien ejercía un trato asfixiante que pretendía además tener relaciones sexuales con sus empleadas, ya sea ofreciéndoles dinero o por la fuerza, como ocurrió con una de ellas.

Cuánto cobrás por darme un beso” o “te voy a llevar al baño y te voy a pegar un buen polvo“, fueron frases que las víctimas aseguraron que les decía Tinari, lo que para el fiscal demostraron con creces el desprecio que el condenado sentía por las mujeres.

“Tinari se creía con el derecho a disponer de sus empleadas mujeres, como si fueran cosas, proponiéndoles tener sexo de manera agresiva o proponiéndoles prostituirse, pues creyó que la escasa edad las víctimas, su necesidad de trabajar, sumado a su personalidad obsesiva le daban derecho a generar el marco adecuado para lograr su objetivo, es decir explotarlas sexualmente”, expresó el fiscal.

Este caso destaca la importancia de abordar la violencia de género y proteger a las personas vulnerables en el ámbito laboral y en la sociedad en general. La pena de 8 años de prisión impuesta a Tinari busca hacer justicia en este caso.

(Con extractos de Diario La Capital de Mar del Plata)