Se informó que el próximo 21 y 22 de junio daría comienzo al juicio oral y público por el caso Azpirolea. El hecho tuvo lugar el 3 de mayo de 2015, en el domicilio sito en calle 8 N° 2114 del Barrio San Martin.

Vale recordar que en el año 2018 la UFI N° 8 resolvió imputar a tres personas vinculadas al hecho: Luciana Mariela Rosa, por encubrimiento agravado. Ella era la concubina y quién además se encontraba en la vivienda junto a Azpirolea en el momento del hecho.

Héctor Manuel Baucela fue otro de los imputados en el 2018 por encubrimiento y portación ilegal de arma de uso civil agravado por registrar antecedentes penales. Lo llamativo sobre Baucela, es que al momento del hecho se encontraba detenido, pese a ello se la acusa por haber vendido el arma calibre 22 con el que se cometió el homicidio a Jorge Omar Campero; también imputado, por tenencia ilegal de arma de uso civil y encubrimiento agravado.

El hecho

En la noche del 3 de mayo de 2015, siendo aproximadamente las 22:45 horas, la víctima José Gabriel Azpirolea se encontraba en el dormitorio de su vivienda. Allí, por parte de un sujeto (no identificado) y en una situación no esclarecida, le disparó con un arma calibre 22 lo que le produjo la muerte más tarde en el Hospital Municipal.

El autor material del hecho no se determinó, resultando ser Luciana Rosa la principal acusada por encubrimiento, ya que a resultas de la investigación no se habría tratado de un robo como en un principio manifestara, por quedar en el lugar del hecho varios objetos de valor, desde anillos de oro, teléfonos y aparatos electrónicos. Luciana Rosa a entender de la fiscalía, participó en el encubrimiento del autor, evidenciándose en las distintas contradicciones de su testimonio, entre otras cuestiones.

No solo el robo fue descartado por no faltar nada de objetos en la vivienda, sino que además la puerta de entrada no registraba ningún daño o signo de violencia. Rosa no convenció a la fiscalia con el relato de que el asesino ingresó con medias tipo can can y agujeros, o que haya permitido a Azpirolea a buscar un teléfono celular. Más aún, para Walter Mércuri, la concubina habría ayudado al autor a escapar por la parte trasera de la casa, no sin antes haber borrado evidencias en la habitación.

Como si esto fuera poco, Luciana Rosa declaró que el arma había sido un calibre 22 cuando todavía no había pericias sobre la bala.

Baucela queda involucrado en la causa, ya que tras la liberación y relacionándose con Rosa, elaboran -a entender del fiscal- una conversación falsa para involucrar y desviar la investigación a Franco Molina (alias monono) quién pese a tener antecedentes penales, no se encontraba involucrado en la causa.

Quedó comprobado en la causa, que el arma homicida de Azpirolea fue comprada por Jorge Campero a Baucela por $500.

 

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