La economía argentina continúa sumida en una crisis industrial, y la actividad metalúrgica no es la excepción. En su último informe, la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) reveló que la utilización de la capacidad instalada en la industria se ubicó en un alarmante 39,8% en mayo, lo que representa una caída de 6,8 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior. Este nivel es uno de los más bajos de toda la serie histórica, lo que refleja un uso muy acotado del aparato productivo y confirma el carácter recesivo del actual escenario industrial.
«La industria metalúrgica sigue atravesando un escenario de demanda moderada en distintos segmentos de actividad, lo que genera dificultades para muchas empresas», declaró el presidente de Adimra, Elio Del Re. La tendencia contractiva se mantiene en la mayor parte del entramado productivo, afectando tanto a las diversas regiones del país como a las distintas cadenas de valor que integran el sector.
Según el relevamiento, la industria metalúrgica es una de las más afectadas por la crisis. Las empresas vinculadas al sector Agrícola registraron un retroceso del 9,5%, seguidas por Minería (-5,6%), Consumo Final (-5,5%), Automotriz (-4,6%), Alimentos y Bebidas (-4,0%), Petróleo y Gas (-3,5%), Energía Eléctrica (-1,9%) y Construcción (-1,1%).
La baja de la actividad se extendió a las principales provincias del país. Cinco de ellas concentran más del 90% de la producción metalúrgica nacional y todas exhiben variaciones interanuales negativas. La Provincia de Buenos Aires es la más afectada, con un retroceso del 5,9%, seguida de Santa Fe (-5,1%), Córdoba (-4,1%), Entre Ríos (-3,8%) y Mendoza (-2,4%).
En el mercado laboral, el nivel de empleo que aportan las empresas metalúrgicas registró una caída interanual del 2,2%. En la variación mensual contra el mes de marzo, la dotación de personal tuvo un descenso del 0,2%. Estas cifras acompañan la dinámica de retroceso registrada en el nivel de actividad general.
Finalmente, las perspectivas para el corto plazo no muestran señales de recuperación inmediata. Según el relevamiento, 7 de cada 10 empresas consultadas no esperan cambios positivos en su producción para los próximos tres meses.

