

Omar Abdulkadir Artan, designado por la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), llegó en las últimas horas a Norteamérica para integrar la nómina de árbitros que impondrán justicia en la Copa del Mundo que se disputará en EE.UU, México y Canadá. Designado por la Federación Africana de Fútbol, no fue autorizado para ingresar al país y fue deportado a Turquía.
Artan contaba con su visa en regla para ingresar a EE.UU, según indicó a la AFP, en el ministerio somalí de Juventud y Deportes. Pero al arribar, las autoridades migratorias le denegaron el ingreso y ordenaron su deportación a Turquía. Pese a las gestiones realizadas por la FIFA y la federación somalí para intentar revertir la situación, la decisión se habría mantenido firme, impidiendo hasta el momento su llegada a las sedes del Mundial.
El somalí de 33 años fue el mejor árbitro de la Confederación Africana de Fútbol en el año 2025 por lo que iba a ser el primer representante de Somalia como árbitro en un Mundial. La FIFA aún no ha emitido un comunicado oficial sobre una posible resolución al problema de visado, pero de momento está fuera de la concentración mundialista a apenas tres jornadas del arranque de la máxima cita mundialista.
En 2024 se convirtió en el primer árbitro somalí en dirigir encuentros de la Copa Africana de Naciones. Durante ese torneo estuvo al frente de los partidos entre Túnez y Namibia, así como Argelia y Mauritania.
Nacido en Mogadiscio en 1992, Artan obtuvo la insignia FIFA en 2018 y desde entonces inició un ascenso constante dentro de las competiciones organizadas por la Confederación Africana de Fútbol. Su experiencia internacional aumentó con designaciones en eliminatorias mundialistas, torneos continentales y partidos de clubes de primer nivel.
El caso vuelve a poner bajo la lupa uno de los compromisos que asumen los países organizadores de las Copas del Mundo. Las normas de la FIFA establecen que las naciones anfitrionas deben garantizar facilidades migratorias para jugadores, cuerpos técnicos, dirigentes, árbitros y demás integrantes acreditados para el torneo.
Sin embargo, en las últimas horas del lunes, FIFA informó que la situación de Artan era cosa juzgada y que la decisión dependía de los Estados Unidos: «FIFA puede confirmar que el árbitro designado Omar Abdulkadir Artan no podrá entrenar ni dirigir en la Copa del Mundo de la FIFA 2026 después de que se le niegue el ingreso a los Estados Unidos. FIFA no participa del proceso inmigratorio de los países organizadores, incluyendo la adjudicación de visas, y fue informada por las autoridades que el estatus del Sr. Artan no cambiará. En línea con eventos de FIFA anteriores, el gobierno de un país organizador determina en última instancia quién recibe una visa y quién puede ingresar a su país».
Por esa razón, la situación de Artan genera inquietud dentro del organismo internacional, ya que podría sentar un precedente incómodo en pleno desarrollo de la competencia. Tampoco se informó si la plaza de Artan será preservada mientras se intenta destrabar la situación o será reemplazado por otro árbitro de la lista internacional.


