Por Rodrigo Márquez, desde el Buenos Aires Lawn Tennis Club
De a poco, el equipo argentino de Copa Davis va recuperando su lugar entre los mejores del mundo, un sitio que no debió haber dejado nunca, por historia y por calidad de jugadores. Este fin de semana dio un paso importante, al derrotar a Lituania con autoridad (4-0) para meterse en los Qualifiers del 2024.
Tras el 2-0 del sábado, con las victorias de Francisco Cerúndolo y Sebastián Báez, solo faltaba un punto más. Que llegó de la mano del dobles, compuesto por Andrés Molteni y Máximo González, una dupla que está dentro del top ten de la modalidad. Fue 6-4 y 6-3 sobre el dúo conformado por Edas Butvilas y Tadas Babelis.
Argentina no solo ganó una serie, que en los papeles se veía accesible -aunque luego había que ratificarlo en cancha-, sino que empezó a gestar lo que puede ser el equipo del futuro. Del presente y del futuro. Con jugadores jóvenes en gran momento más el aporte de “Machi” González, el “pibe de 40” del tenis.
Los 25 años de Cerúndolo, los 24 de Tomás Etcheverry -ganó el cuarto punto- y los 22 de Sebastián Báez indican que hay mucho por recorrer. La serie ante Lituania sirvió para aflojar tensiones, para aprender a convivir con las presiones propias de una competencia distinta a los torneos del circuito. “Especial”, como la definieron los propios jugadores.
“Los tres singlistas somos jugadores que crecimos juntos, que nos conocemos desde los 9 años. Con ‘Seba’ y ‘Fran’ compito y nos conocemos desde muy chicos. Vamos a ir por mucho más, porque cada uno empuja al otro. Hay algo que te motiva a seguir mejorando”, había manifestado en la previa el platense Etcheverry, debutante en Copa Davis.

De local y frente a un equipo inferior, Argentina cargaba con toda la responsabilidad. Ese peso, sumado a la juventud y poca experiencia de los singlistas, era el desafío más grande que tenía el conjunto albiceleste.
“Los chicos estuvieron muy bien, sobre todo en su conducta en momentos difíciles. Obviamente estuvieron nerviosos, ante dos rivales que no tenían la presión de ganar. Fueron partidos duros, con altibajos”, reconoció Guillermo Coria, el capitán, tras el 2-0 del sábado. Incluso habló de “fantasmas”, pero valoró la respuesta de los jugadores ante esa situación.
Resolvió con solvencia Argentina una serie en la que no podía fallar. Y se metió en los Qualifiers del 2024, donde buscará volver a competir contra los mejores.
Justo en los 100 años del país en la Copa Davis, un nuevo camino acaba de comenzar. Se renovó la ilusión con jugadores jóvenes, que irrumpieron en el circuito profesional y aún tienen mucho para dar. Ante Lituania se plantó la semilla, con la expectativa de que deje muchos -y buenos- frutos. (DIB) RM GML

Fuente y Foto: DIB

