En la tarde del miércoles la tradicional esquina de Mitre y San Martín, menos mal que el Busto a Bartolomé Mitre es chico y con poca cabeza, porque si fuera como los otros se matan, el conductor que viene por la calle Mitre una cuadra antes tiene una loma de burro y luego tiene el plástico amarillo retardador (solamente lo que andamos en bicicleta lo respetamos), viene mirando al que circula por la avenida San Martín de este a oeste tiene más de cuarenta metros y se chocan, dijo un señor que esperaba en la esquina para pasar, vienen distraído o hablando por teléfono, solo fue trabajo para los seguros y los chapista en el Peugeot 208 y el Gol.

(Fuente: Tribuna)

